El máximo responsable de la inteligencia china lanzó una de las advertencias más contundentes hechas hasta ahora por Pekín sobre los riesgos de la inteligencia artificial. Chen Yixin, ministro de Seguridad del Estado, sostuvo que el avance acelerado de esta tecnología podría poner en jaque tanto la estabilidad política interna como la seguridad de las infraestructuras críticas del país.
Un diagnóstico con seis frentes de riesgo
Chen expuso su análisis en un artículo publicado el domingo en la revista oficial China Cyberspace, gestionada por la Administración del Ciberespacio de China. Allí identificó seis categorías de amenazas vinculadas a la IA: peligros para la seguridad política e ideológica, ciberataques contra infraestructuras esenciales, fugas masivas de datos, monopolios tecnológicos que profundizan la dependencia externa, alteraciones en la gobernanza social y transformaciones profundas en la naturaleza de la guerra.
El funcionario advirtió que «fuerzas hostiles y personas con motivos ocultos» utilizan herramientas de IA generativa —como deepfakes de audio y video, textos e imágenes creados artificialmente, además de ejércitos de bots inteligentes— para fabricar rumores políticos de manera masiva y económica. Según su planteamiento, estas prácticas configuran una auténtica «guerra de opinión pública» y de «guerra cognitiva» contra el país, capaz de afectar directamente la seguridad política, institucional e ideológica de China.
Señalamientos directos a modelos estadounidenses
A diferencia del debate predominante en Estados Unidos, centrado en el temor a que los sistemas de IA escapen al control humano, el enfoque chino pone el acento en la disputa geopolítica. Chen mencionó explícitamente a modelos desarrollados por compañías estadounidenses, entre ellos sistemas de Anthropic y OpenAI, como herramientas capaces de reducir el costo y la sofisticación necesarios para ejecutar ciberataques contra sistemas de información críticos.
El ministro también alertó sobre el uso de rastreadores web inteligentes, minería de datos y análisis de perfiles por parte de agencias de inteligencia extranjeras para recopilar información sensible, secretos comerciales y datos personales de ciudadanos chinos a gran escala.
Un mensaje previo a la cumbre entre Trump y Xi
Especialistas consultados por medios internacionales señalan que esta declaración, proveniente de una de las agencias más influyentes del aparato estatal chino, busca marcar una postura firme antes de las conversaciones previstas entre autoridades de Estados Unidos y China sobre los riesgos de seguridad de la IA. Dichos encuentros se realizarían antes de la reunión programada entre el presidente Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping, fijada para el 24 de septiembre en Washington.
Analistas como Gao, académico de la Universidad Nacional de Singapur, interpretan que Pekín aborda estas negociaciones no desde una perspectiva de cooperación humanitaria global, sino desde una lógica confrontacional, dejando en claro que la soberanía de sus datos y su seguridad política no serán negociables en ningún acuerdo internacional sobre inteligencia artificial.
Cabe destacar que este pronunciamiento se produce en un contexto de creciente presión internacional, luego de que varios líderes de la industria tecnológica estadounidense pidieran públicamente frenar el desarrollo acelerado de sistemas de IA de frontera, evidenciando que la carrera por dominar esta tecnología se ha convertido en un nuevo escenario de rivalidad entre las grandes potencias.