Cómo comprar el disco duro externo adecuado a tus necesidades

Muchos expertos recomiendan almacenar todos tus datos en la nube porque es más confiable y seguro. Pero, ¿qué sucede cuando no tienes internet y necesitas acceder a tu valiosa información? Simplemente no hay manera de conseguirla. Esa es la razón mas importante para tener siempre a la mano un disco duro externo de calidad. Pero para saber cuál eligir, hay muchos factores que inciden y por eso te ayudaremos a tomar la decisión correcta.

Disco duro externo Samsung T5 en la mano deunapersona y de fondo una portatil

Capacidad de almacenamiento

La especificación más importante a considerar al comprar una unidad externa es su capacidad. No es bueno adquirir un dispositivo de alta velocidad con cifrado y acceso remoto, si no es lo suficientemente grande como para almacenar realmente la información que necesitas.

Dicho esto, tampoco quieres pagar un riñón por un disco que nunca estarás cerca de llenar, entonces, ¿a qué tamaño debes apuntar? La respuesta es tan simple como dependiendo de lo que quieras hacer con él.

Si deseas uno que sea bueno para transferir documentos, fotos u otros medios entre distintos dispositivos  o simplemente quieres expandir el espacio de almacenamiento de tu computadora portátil o tableta de gama baja, entonces podría ser mejor con una unidad flash de rango medio.

Si bien los mayores llegan hasta 2 TB de capacidad de almacenamiento, son muy caros y son innecesariamente grandes. Realmente es mejor ahorrarse dinero y adquirir algo en el rango de los 64 GB. Algunos se pueden comprar por menos de $20 dólares y obtienes el doble del tamaño por un poco más.

Si estás interesado en almacenar más información o mantener archivos y carpetas a largo plazo, querrás algo de mayor capacidad. Una unidad de 1TB debería satisfacer la mayoría de las necesidades en el futuro previsible, siempre que quieras almacenar cientos de películas, porque quieres deshacerte de tu colección de DVD.

SSD vs. HDD

Una de las decisiones más comunes que tienen que hacer los compradores después de pensar en el almacenamiento es escoger entre una unidad SSD o HDD. Los discos duros mecánicos tradicionales, (HDD, hard disk drive, por sus siglas en inglés), usan un disco magnético giratorio para almacenar datos y cabezas de lectura/escritura para cambiar estos datos cuando sea necesario, razón por la cual son conocidos por sus icónicos sonidos giratorios.

Un hombre de espaldas trabajando en su portatil que tiene conectado un disco duro externo para respaldar su informacion

Las unidades SSD (unidades de estado sólido, por sus siglas en inglés) utilizan pequeños transistores que pueden encenderse o apagarse en función de impulsos eléctricos. No tienen partes móviles, de ahí el nombre.

En términos generales, los SSD son significativamente más rápidos que los HDD, pero pueden ser muy caros. Estos últimos son más baratos, pero también más grandes, más lentos y se dañan más fácilmente. Para unidades externas, generalmente es mejor elegir un SSD, excepto en circunstancias particulares.

Velocidad de transferencia

El tamaño no lo es todo, incluso cuando se trata de unidades externas. La velocidad de transferencia también es importante, porque si transfieres archivos de un disco a otro de forma regular, no querrás esperar una eternidad para que se complete el proceso.

Parte de una portatil y un segmento de un cable mostrando el conector de un exteremo sobre una superficie gris
Maurizio Pesce/Flickr

Hay dos factores principales que juegan un papel en la velocidad con la que puede funcionar tu unidad: la tecnología de almacenamiento y el conector que utiliza. Aunque algunas unidades son más rápidas que otras (y si deseas una velocidad máxima, asegúrate de revisar las especificaciones de tus opciones) en general.

Los SSD pueden procesar datos más rápido que los HDD. Los SSD externos tienden a ser más caros que sus homólogos de HDD y, a menudo, tienen menos capacidad de almacenamiento. No tienes que tener uno ni el otro, ya que hay SSD más grandes, pero tendrás que pagar un extra por ello.

En términos del conector, hay varias opciones comunes a considerar. La mayoría de las unidades usan una interfaz USB, pero hay varias generaciones que tienen algunas diferencias claras, especialmente con la velocidad de transferencia.

El USB 2.0 es un estándar antiguo y debe evitarse si estás haciendo algo más que realizar transferencias de archivos pequeños con poca frecuencia. El USB 3.0 ofrece un aumento sustancial en la velocidad (hasta 5 Gbps), mientras que el USB 3.1 (a veces llamado USB 3.1 Gen 2) se está volviendo más común y ofrece velocidades de transferencia de hasta 10 Gbps.

Los dispositivos que admiten Thunderbolt 3 ofrecen el medio de conexión más rápido, capaz de transferir medios a una velocidad de hasta 40 Gbps. Algunos dispositivos más antiguos usan conectores alternativos como eSATA y Firewire, pero debido a su relevancia reducida, deben evitarse.

Portabilidad y durabilidad

Si solo deseas usar tu unidad externa para realizar copias de seguridad en tu propio hogar, no necesitas considerar la portabilidad e incluso podrías buscar soluciones de almacenamiento conectadas a la red, para obtener opciones de copia de seguridad permanentes. Sin embargo, si deseas llevar tu unidad fuera de casa, la portabilidad es de suma importancia.

Disco duro externo con proteccion de uso rudo color naranja y un cable negro conectado
Bill Roberson/Digital Trends

Desearás que sea lo suficientemente liviano y pequeño como para caber en una bolsa o bolsillo y acceder de manera rápida y fácil.

La mayoría de las unidades externas están lejos de ser pesadas y algunas, como la Samsung T5, son pequeñas, ofrecen una gran capacidad de almacenamiento y son físicamente diminutas. Al contrario del espacio de almacenamiento, los SSD tienden a ser un poco más pequeños que sus contrapartes del disco duro.

Otra razón para considerar un SSD sobre un HDD es la durabilidad. Si bien las unidades externas modernas a menudo vienen equipadas con carcasas resistentes para protegerlas contra daños en caso de que se golpeen o se caigan, las dos tecnologías tienen una composición física muy diferente.

Sin partes móviles, un SSD es más duradero a daños por caídas que un disco duro tradicional. Si bien nadie planea dejar caer su unidad externa, si los piensas bien, a todos nos puede suceder, los SSD ofrecen un poco más de protección contra eventos tan desafortunados.

Seguridad

Si los datos que almacenas en tu unidad externa son confidenciales, es una buena idea cifrarlos. Existen muchas unidades que son compatibles con las soluciones de cifrado de software y son adecuadas para la mayoría, pero para aquellos que se toman más en serio la seguridad, necesitarán una unidad con cifrado de hardware. Si eres extremadamente exigente, incluso podrías optar por un sistema de seguridad física, como el acceso de código por pin de la unidad Apricorn Aegis Padlock.

Algunas unidades también vendrán con carcasas fuertes para evitar manipulaciones físicas. Si bien las unidades flash Ironkey de Kingston no ofrecen la misma capacidad de almacenamiento que las unidades a gran escala, tienen una capa de seguridad secundaria, ya que las tarjetas de su unidad están sumergidos en una resina que dificulta el acceso a los chips de memoria interna.

Compatibilidad

Los discos duros a menudo se venden para ser compatibles con un sistema operativo específico: un disco duro formateado para Windows 10 puede tener problemas para trabajar con MacOS, y viceversa. Algunos también están formateados específicamente para Linux. Esto no es irreversible: por lo general, es posible formatear o particionar un disco duro para que pueda tener diferentes capacidades. Sin embargo, si deseas evitar la molestia, asegúrate que tu unidad coincida con el sistema operativo para el que la usarás.

Gaming

Si vas a utilizar su disco duro para gaming portátil o para aumentar el almacenamiento de la consola, tus necesidades pueden ser ligeramente diferentes a las del usuario promedio. La velocidad del SSD es aún más importante, ya que un disco lento puede afectar los tiempos de espera y la capacidad de respuesta.

Disco duro externo negro con verde personalizado para Xbox

El USB 3.0 también es bastante importante, aunque es probable que las nuevas consolas de juegos y computadoras actualicen esto a velocidades más rápidas a través de USB-C, así que prepárate para esto.

Las funciones de copia de seguridad automática y la compatibilidad universal también son características que muchos jugadores deberían buscar. Algunos modelos, como la unidad Silicon Power Armor A60, también tienen almacenamiento incorporado para cables y protección con estándares militares, que pueden cumplir con tus requisitos.

Algunas unidades, como la gaming Seagate, están específicamente diseñadas para combinar con los colores de PS4, y otros modelos están hechos solo para Xbox. Si deseas una unidad que coincida con tu consola, probablemente haya una disponible.

Características adicionales

Si bien vale la pena considerar todas las características y especificaciones anteriores, hay otras especificaciones  interesantes que puedes tener en cuenta, si aún no estás seguro de qué unidad elegir.

Algunos ofrecen conectividad wifi para un fácil acceso a los archivos y otros ofrecen mejores garantías, por lo que si te preocupa la confiabilidad, es una buena idea elegir que brinde un soporte por mayor tiempo. También puedes considerar los cables: si tu computadora portátil o teléfono tiene conexiones USB-C o Thunderbolt 3 y tu unidad solo viene con un cable USB-A, tendrás que comprar otro cable o un adaptador.

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