Tener un teléfono Samsung podría ser considerablemente más caro de lo que parece, al menos cuando algo sale mal. Un nuevo análisis del equipo de investigación de Insuranceopedia reveló que los usuarios de Galaxy pagan entre un 30% y un 60% más por reparaciones aseguradas en comparación con quienes tienen un iPhone, una diferencia que puede traducirse en cientos de dólares adicionales a lo largo del tiempo.
El estudio comparó los planes AppleCare+ y Samsung Care+ a partir de sus tarifas públicas, tomando como referencia los tipos de daños más frecuentes en el uso cotidiano: pantallas rotas, averías moderadas y, en menor medida, pérdidas o reemplazos completos. Los resultados fueron contundentes: mientras que un usuario de Apple paga en promedio 75 dólares por reparación, uno de Samsung desembolsa entre 100 y 120 dólares por el mismo proceso.
La diferencia radica, en parte, en cómo cada compañía estructura su sistema de cobros. Apple mantiene tarifas fijas y predecibles, lo que facilita la planificación del gasto. Samsung, en cambio, aplica precios variables que dependen del modelo específico del equipo y del tipo de daño sufrido, lo que genera mayor incertidumbre para el consumidor. Esta impredecibilidad es, según el análisis, la principal razón del encarecimiento relativo de las reparaciones en la marca coreana.

El contexto de mercado tampoco favorece a Samsung. La compañía apostó por competir directamente con Apple en el segmento premium, con modelos como el Galaxy S Ultra, el Z Fold y el Z Flip, cuyos precios oscilan entre los 1.300 y los 1.800 dólares, superando incluso los rangos del iPhone Pro. Sin embargo, esa estrategia no ha venido acompañada de la lealtad de marca que caracteriza al ecosistema de Apple: según datos de Consumer Intelligence Research Partners, cerca del 90% de los usuarios de iPhone se mantienen fieles a la marca al momento de cambiar de equipo.
Los números de participación de mercado reflejan ese desgaste. Apple controla el 63% del mercado estadounidense de smartphones, frente a apenas el 20,6% de Samsung. A nivel global, la brecha entre ambas marcas alcanzó su punto más amplio desde noviembre de 2016: Apple posee el 32,2% del mercado mundial, dejando a Samsung casi 12 puntos porcentuales por detrás. En Europa, Samsung retrocedió cerca de cuatro puntos para situarse en un 30,2%, mientras Apple escala al 40,1%.
Para los consumidores, el mensaje es claro: al momento de evaluar el costo real de un smartphone, el precio de compra es solo una parte de la ecuación. Los gastos en reparaciones y seguros pueden inclinar la balanza de forma significativa, y en ese terreno, Samsung aún tiene mucho trabajo por hacer.