Una nueva polémica sacude a Motorola luego de que investigadores y usuarios descubrieran que sus dispositivos estarían interceptando las búsquedas realizadas en la aplicación de Amazon para redirigirlas a través de enlaces de afiliados, generando así ingresos para la compañía sin el conocimiento ni el consentimiento de los propietarios de los teléfonos. La denuncia apunta directamente a una aplicación preinstalada llamada Smart Feeds, que operaría en segundo plano de forma prácticamente invisible.
Según los reportes, el mecanismo funciona de la siguiente manera: cuando un usuario intenta abrir Amazon desde el cajón de aplicaciones, el software de Motorola intercepta esa acción, abre brevemente el navegador Google Chrome y redirige el tráfico a través de un servicio de publicidad de terceros llamado devicenative.com. Esta redirección permite que Motorola se atribuya la visita como si fuera una referencia propia, lo que le genera una comisión sobre cualquier compra que el usuario realice en esa sesión.
Lo más grave del asunto es que todo ocurre de manera silenciosa y sin transparencia. El usuario no recibe ningún aviso de que su actividad está siendo interceptada, ni tiene la opción de desactivar este comportamiento de forma sencilla. En la práctica, cada vez que alguien compra algo en Amazon desde un teléfono Motorola, existe la posibilidad de que parte del valor de esa venta esté beneficiando a la empresa fabricante del dispositivo, en lugar de ir directamente al vendedor o a la plataforma.

Esta situación recuerda a controversias anteriores con fabricantes de Android que monetizaban el comportamiento de sus usuarios de formas poco claras, como la inyección de publicidad en el tráfico web. Sin embargo, el caso de Motorola resulta especialmente preocupante porque apunta a una de las plataformas de comercio electrónico más grandes del mundo, y porque involucra a una marca que muchos consumidores latinoamericanos consideran confiable y accesible por su relación calidad-precio.
Hasta el momento, Motorola no ha emitido una declaración oficial contundente para explicar o desmentir el funcionamiento descrito. La ausencia de respuesta ha alimentado aún más la indignación en comunidades tecnológicas y foros especializados, donde usuarios reportan haber detectado el comportamiento en distintos modelos de la marca. El caso abre un importante debate sobre los límites entre la monetización legítima del software y la invasión a la privacidad del consumidor.