Durante casi una década, la palabra «Ultra» fue sinónimo de lo mejor que un fabricante podía ofrecer: la cámara más grande, la pantalla más nítida, el precio más alto y el estatus que venía con eso. Pero esa era parece estar llegando a su fin, y no por decisión estratégica de marketing, sino por un problema mucho más terrenal: no hay suficiente memoria RAM en el mundo para sostenerla.
Xiaomi abre la grieta
El primer indicio serio llegó hace aproximadamente un mes, cuando el filtrador Yogesh Brar reveló en X que Xiaomi había cancelado el Xiaomi 18 Ultra. No estaba claro en ese momento si se trataba de saltarse una generación completa o de un cambio de estrategia definitivo, pero la compañía ya trabaja en un producto de la línea Mix que reutiliza la tecnología del Ultra cancelado, montado sobre el chipset propio Xring O3 de Xiaomi. El detalle que decepcionará a los fans de la tecnología móvil: ese Mix, por ahora, será exclusivo de China.
Otro filtrador, Kartikey Singh, corroboró después la información y fue más allá: no solo Xiaomi se bajaría del barco Ultra, también lo harían OPPO y vivo, que según sus fuentes no lanzarían globalmente el OPPO Find X10 Ultra ni el vivo X500 Ultra, sus respectivos buques insignia de próxima generación. Reportes posteriores de medios especializados confirmaron que la gama Xiaomi 18 en India llegará compuesta solo por el modelo estándar, el Pro y el Pro Max, sin ningún «Ultra» en el lineup.
Samsung, la última isla Ultra

Si las filtraciones se cumplen, Samsung quedaría como el único fabricante que sigue vendiendo un flagship «Ultra» a escala global, mientras que el resto de las marcas Android migrarían hacia la nomenclatura «Pro Max». Suena a un paso atrás en el prestigio del nombre, pero la ironía es que estos futuros «Pro Max» chinos seguirían estando, en especificaciones, por delante de los Galaxy Ultra de Samsung, algo que no sorprendería demasiado dado el ritmo de innovación más conservador del gigante coreano fuera del terreno de los plegables.
La razón detrás del salto a «Pro Max» no es casual. Xiaomi ya usaba esa denominación en su gama, pero históricamente el Pro Max se ubicaba un escalón por debajo del Ultra. Al desaparecer el Xiaomi 18 Ultra, el Xiaomi 18 Pro Max pasaría a ser, de facto, el buque insignia de la marca hasta que llegue el prometido producto Mix. Según reportes de Notebookcheck, ese Pro Max sufrirá además un salto de precio que lo colocará en el rango que hasta ahora ocupaba el Xiaomi 17 Ultra, lo que vuelve casi imposible justificar un modelo Ultra independiente y todavía más caro.
El verdadero culpable: la fiebre del RAM
Nada de esto ocurre en el vacío. La industria de los semiconductores atraviesa lo que analistas ya llaman «Ramagedón»: un aumento explosivo en el precio de la memoria RAM, impulsado por la demanda insaciable de los centros de datos de inteligencia artificial de compañías como Meta, Google y Microsoft. Según The Verge, los precios de ciertos chips de memoria han subido entre tres y seis veces su valor original, y firmas como IDC calculan que la memoria representa entre un 15% y un 20% del costo de materiales de un teléfono de gama media, y entre un 10% y un 15% en los flagships de alta gama.
Los números más recientes son todavía más alarmantes. TrendForce reportó que los precios de la memoria móvil LPDDR5X subieron entre un 78% y un 83% durante el segundo trimestre de 2026, mientras que la memoria en general pasó de representar entre un 10% y un 15% del costo total de un dispositivo a un 30% o incluso 40%. The Register calcula que en los teléfonos de menos de 400 dólares, la memoria ya consume el 60% del costo total de materiales. IDC, por su parte, proyecta que 2026 será el peor año en envíos de smartphones de la historia reciente, con apenas 1,120 millones de unidades frente a los 1,260 millones del año anterior.
¿Cuándo se acaba la crisis?
La mala noticia para quienes esperan que esto se resuelva rápido es que no hay un alivio inmediato a la vista. IDC estima que los precios del RAM podrían empezar a estabilizarse recién a mediados de 2027, y que el impacto en los precios finales de los smartphones se sentirá durante todo el segundo semestre de ese año, porque la expansión de la oferta de memoria necesita varios trimestres para materializarse. Aun así, no todo está perdido para los fanáticos de la gama Ultra: la misma filtración sobre Xiaomi sugiere que la marca podría revivir el Xiaomi 19 Ultra hacia finales de 2027 o inicios de 2028, una vez que la presión sobre los componentes ceda.
Lo que queda claro es que el «Ultra» no muere por falta de demanda ni por decisión de los usuarios, sino porque fabricarlo ya no es rentable en el contexto actual de la industria. La etiqueta que durante años representó el techo tecnológico del mercado Android podría convertirse, al menos temporalmente, en una rareza reservada casi en exclusiva para Samsung, mientras el resto de la industria se refugia detrás de un «Pro Max» que, paradójicamente, podría llegar con mejores especificaciones que el propio Galaxy Ultra.