Los teléfonos Pixel de Google ahora superan tanto a los dispositivos iPhone como a los Galaxy en cuanto a reparabilidad, según un informe de 2026 que transforma la forma en que se mide la durabilidad de los smartphones. La actualización se basa en una gradación europea más estricta que se centra en lo que ocurre durante una reparación real, no solo en si existen piezas.
Motorola lidera con un B+, seguido de Google con un C-, mientras que Samsung baja a D y Apple queda en un D-. La diferencia se reduce a cuántos pasos se necesitan para alcanzar los componentes clave y a lo complicadas que se han vuelto las reparaciones habituales.
Este cambio está directamente relacionado con los costes de propiedad. Un teléfono que es más difícil de abrir o de mantener en servicio suele costar más mantenerlo funcionando, especialmente cuando entra en juego el soporte de software y la disponibilidad de repuestos.
Las nuevas partituras lo cambian todo
El sistema actualizado de la Unión Europea pone los factores de reparación prácticos en el centro. Analiza el esfuerzo de desmontaje, el acceso a la batería, los requisitos de herramientas y si las piezas y manuales están realmente disponibles para usuarios y talleres de reparación.
Los métodos de puntuación anteriores no pesaban lo suficiente en la dificultad del desmontaje, lo que permitía que algunos dispositivos parecieran más fáciles de reparar de lo que parecían en la práctica. El enfoque revisado corrige esa brecha y expone diseños que dependen de pasos adicionales o de montajes más ajustados.

El informe abarca más de 100 dispositivos y ahora incluye plazos de soporte de software, que establecen un límite práctico sobre cuánto tiempo puede mantenerse seguro y utilizable un teléfono.
Por qué Pixel se adelanta
La ubicación de Google refleja menos barreras durante las reparaciones. Los teléfonos que se abren con menos esfuerzo, dependen de herramientas estándar y ofrecen un acceso más claro a las piezas suelen obtener una puntuación más alta, y los modelos Pixel siguen ese patrón.
Apple y Samsung pierden terreno donde las reparaciones se vuelven en capas o restringidas. Más pasos para alcanzar los componentes y un control más estricto sobre los flujos de trabajo de mantenimiento pueden aumentar tanto el tiempo como el coste de las soluciones comunes.

El software sigue complicando las reparaciones en general. Los límites ligados al emparejamiento de piezas y la compatibilidad pueden bloquear ciertas soluciones incluso cuando es posible reemplazar el hardware, lo que sigue afectando a varias marcas.
Qué significa esto a continuación
La reparabilidad está empezando a tener un peso real en la forma en que se evalúan los teléfonos, especialmente a medida que los sistemas de corrección más claros llegan a más mercados.
El informe también señala una laguna en Estados Unidos, donde no existe un sistema de etiquetado equivalente. Los compradores no obtienen la misma visibilidad sobre la dificultad del desmontaje ni el soporte a largo plazo, incluso cuando aumentan los costes de reparación y crecen los residuos electrónicos.
El impulso en torno a las leyes de Derecho a la Reparación está creciendo, con nuevas normas que apuntan a los seguros de software y el acceso a piezas ya se están gestando en algunos estados. Hasta que lleguen estándares más amplios, las puntuaciones de reparación siguen siendo una de las señales más claras sobre cuánto tiempo es probable que dure un dispositivo.