El fuerte encarecimiento de la memoria RAM, impulsado por la demanda de centros de datos y compañías de inteligencia artificial, está obligando a los fabricantes de móviles a replantear las especificaciones de sus modelos más asequibles. Según el filtrador Digital Chat Station, citado por medios chinos y por Android Authority, varias marcas preparan ajustes importantes en sus teléfonos de gama media de cara a 2026.

Una de las principales tendencias sería el regreso de configuraciones de 8 GB de RAM acompañadas de 512 GB de almacenamiento, como alternativa a los habituales 12 GB de RAM con 256 GB o 512 GB de memoria interna. El objetivo sería contener costes en un contexto en el que, para un teléfono con 8 GB de LPDDR5X y 256 GB de UFS 4.0, RAM y almacenamiento ya representan una porción significativa del coste de materiales, y se espera que ese peso aumente aún más en los próximos trimestres.
Los cambios no se limitarían a la memoria. El filtrador apunta a un retorno de las ranuras híbridas SIM/microSD, que permiten elegir entre una segunda tarjeta SIM o expandir el almacenamiento mediante tarjeta externa, una opción muy valorada por usuarios sensibles al precio. También se anticipa la vuelta de marcos de plástico y lectores de huellas ópticos de “corto alcance” bajo la pantalla, soluciones más baratas que los chasis metálicos y los sensores ultrasónicos.
En el apartado de pantallas, la filtración menciona la reaparición de paneles de 90 Hz con notch tipo “gota de agua”, un diseño típico de gamas de entrada que podría escalar a modelos del entorno de los 3.000 yuanes (unos 430 dólares al cambio actual). Estas decisiones irían en línea con los análisis de consultoras como TrendForce, que alertan de inventarios de memoria por debajo de las cuatro semanas y subidas de precio de hasta cuatro o cinco veces en algunos chips DDR4 usados en dispositivos económicos.
El resultado probable es que, en 2026, muchos móviles de gama media ofrezcan menos “especificaciones por dólar” que en años recientes, especialmente en memoria. A cambio, los usuarios podrían recuperar características prácticas como la expansión por microSD, lo que obligará a mirar con más detalle las fichas técnicas antes de comprar.