Mercedes-Benz está utilizando el habitáculo para que su primer Clase C eléctrico se sienta como un paso mayor que una actualización normal de modelo. Antes del estreno mundial del coche el 20 de abril, ha mostrado un interior centrado en una amplia pantalla digital, espacio extra y un acabado más sofisticado que apuesta por la comodidad y el teatro.
El aspecto visual clave es el nuevo MBUX Hyperscreen, con Mercedes también ofreciendo una configuración Superscreen. Ambos están diseñados para alargar la interfaz digital en la parte delantera del coche y integrar la consola central con el cuadro de instrumentos, dando al salpicadero una forma más limpia y espectacular que la actual Clase C.

Un salpicadero hecho para impresionar
Mercedes afirma que el Hyperscreen utiliza retroiluminación matricial con unos 10 millones de píxeles y zonas de brillo ajustables. Eso debería ayudar a que la pantalla haga más que parecer cara, con información del conductor más clara y funciones de entretenimiento separadas para el pasajero delantero integradas en el mismo panel amplio.
La compañía también está añadiendo más ambiente. El nuevo Clase C eléctrico cuenta con diez estilos visuales ambientales, iluminación que se extiende por el salpicadero, las puertas, la consola central y el techo panorámico opcional, además de funciones sonoras mejoradas para que el interior resulte más inmersivo en los trayectos diarios.
La comodidad recibe el mismo crédito
El resto de la cabaña también está haciendo mucho trabajo. Mercedes afirma que la plataforma EV y el techo panorámico de cristal abren más espacio en el interior, mientras que los nuevos asientos de alta gama añaden masaje, ventilación, ajustes de memoria, soporte lumbar y audio 4D destinados a facilitar la vida en viajes largos.

La elección de materiales es otra parte importante de la propuesta. Mercedes destaca nuevos acabados, detalles metálicos, rejillas de altavoces revisadas y un paquete interior certificado vegano, además de prometer calefacción más rápida en frío, menor consumo energético gracias a una bomba de calor y un viaje más silencioso gracias a un aislamiento adicional y cristales delanteros laminados.
La verdadera prueba viene después
Todo eso suena prometedor, pero Mercedes sigue reservando algunas de las cifras que más interesarán a los compradores, incluyendo precios, acabados, autonomía, carga y rendimiento.
La pantalla gigante capta la atención, aunque la gran pregunta es cuánto de este interior pulido llegará a las versiones que están por debajo del tope de la gama.