Un extraño bug en macOS está llamando la atención por su comportamiento poco habitual: si un Mac permanece encendido de forma continua durante 49 días, 17 horas, 2 minutos y 47 segundos, puede quedarse sin capacidad para establecer nuevas conexiones de red. El fallo no deja inutilizable al equipo, pero sí afecta una función esencial para cualquier usuario: el acceso a internet.
Según el hallazgo compartido por la empresa Photon, el problema se origina en un desbordamiento entero que termina congelando el reloj interno de marcas TCP del sistema. En la práctica, esto impide que macOS cierre correctamente conexiones antiguas, por lo que el sistema deja de liberar recursos y termina bloqueando el tráfico de red nuevo. En otras palabras, el Mac sigue encendido, pero la red deja de comportarse como debería.
Lo más llamativo es que no se trata de una falla explotable por terceros ni de un problema de seguridad tradicional. Más bien, es un error de diseño o de manejo del tiempo dentro del kernel que solo aparece bajo una condición muy específica: una sesión de uso extremadamente prolongada sin reiniciar el equipo. Aun así, el hallazgo ha generado ruido porque afecta a todos los modelos de Mac, desde portátiles hasta equipos de escritorio, según la investigación divulgada por Photon.
La buena noticia es que el remedio es simple. Reiniciar el Mac antes de alcanzar ese umbral de 49 días evita que el error se manifieste. También se puede programar un apagado y encendido automático para no depender de la memoria del usuario. En la práctica, el impacto real debería ser bajo, porque la mayoría de las personas reinicia su equipo con regularidad por actualizaciones o por rutina.
Aun así, el caso sirve como recordatorio de que incluso sistemas maduros pueden arrastrar fallas sorprendentes cuando se combinan largas sesiones de funcionamiento y límites técnicos poco visibles. Apple, por ahora, no ha detallado una corrección pública, pero todo apunta a que el problema podría abordarse en una futura actualización de macOS.