Apple planea reemplazar prácticamente toda su gama de computadoras Mac durante los próximos dos años, según información revelada por el periodista Mark Gurman de Bloomberg. La actualización llega en medio de un repunte en las ventas de estos equipos, impulsado en parte por usuarios que utilizan sus Mac para tareas exigentes relacionadas con inteligencia artificial.macrumors
Un otoño cargado de novedades
El proceso de renovación comenzará este otoño con un MacBook Pro de 14 pulgadas de entrada renovado y los primeros iMac nuevos en dos años. Este primer MacBook Pro contará con un chip M6 básico, fabricado con el proceso de 2 nanómetros de TSMC, aunque conservará el diseño industrial actual sin cambios estéticos importantes.
Lo más sorprendente de la estrategia de Apple es que, por primera vez en la historia de sus procesadores propios, la compañía decidió no lanzar versiones Pro ni Max del chip M6. Según explicó Gurman, la marca prefirió priorizar mejoras profundas en el procesamiento neuronal, por lo que esas capacidades avanzadas se integrarán directamente en la próxima familia M7, en lugar de completar primero la generación M6.
El salto hacia la familia M7 y la brecha para profesionales
De acuerdo con el cronograma filtrado, el chip M7 básico llegaría durante el primer semestre de 2027, mientras que las variantes M7 Pro y M7 Max —destinadas a usuarios profesionales— no aparecerían hasta fines de ese mismo año, seguidas por un M7 Ultra en 2028. Esta decisión deja a los compradores de equipos de gama alta ante una espera de hasta 18 meses sin actualizaciones de procesador dedicadas a tareas más exigentes.

La verdadera revolución de diseño, sin embargo, está prevista para fines de 2026 o inicios de 2027, cuando Apple presente un MacBook Pro completamente rediseñado, el primero en más de cinco años. Este modelo incorporaría pantalla OLED con capacidad táctil, un recorte tipo Dynamic Island en lugar del notch actual, conectividad celular integrada y un cuerpo más fino.
Además de los portátiles, el plan contempla renovaciones para el Mac mini, el Mac Studio —que recibiría un potente chip M5 Ultra antes de saltar directamente a la generación M7— y otros equipos de escritorio, consolidando así el rediseño más ambicioso de la línea Mac en varios años.