Apple parece no poder tener un respiro con las filtraciones este ciclo. Todavía faltan un par de meses para la ventana prevista de lanzamiento del iPhone 18, pero ya sabemos mucho. Ya han salido a la luz imágenes, detalles de pruebas de fábrica, posibles colores y mejoras en la cámara. Ahora, la capacidad de las baterías también ha tenido fugas.
Según una nueva filtración en Weibo de 朵哥互联科技, el iPhone 18 Pro Max podría venderse con diferentes capacidades de batería según el mercado. Se dice que la versión con ranura física para SIM lleva una batería de 5.235mAh, mientras que la versión solo eSIM puede llegar hasta 5.425mAh.
Apple podría finalmente cruzar una línea importante de baterías
Esos números serían inusualmente altos para un iPhone. Más importante aún, ambas versiones eliminarían el Samsung Galaxy S26 Ultra, que utiliza una batería de 5.000mAh.

Apple nunca ha sido la empresa que persigue las mayores cifras de batería sobre el papel. En cambio, los iPhones suelen confiar en una optimización estricta de hardware y software para ofrecer una gran resistencia. Una celda más grande en el iPhone 18 Pro Max, combinada con el esperado chip A20 Pro de Apple, podría convertir la duración de la batería en una de las mejoras más importantes del teléfono.
La división regional también añade otra capa a la historia. Apple ya vende iPhones solo con eSIM en algunos mercados, y eliminar la bandeja física de SIM puede liberar espacio interno extra. Si esta fuga es cierta, ese espacio podría volver a usarse para instalar una batería más grande en modelos solo con eSIM.

Puede que Samsung no se quede mucho tiempo
La comparación con Samsung puede que no dure para siempre. Ya circulan rumores de que Samsung está planeando una actualización de batería para el Galaxy S27 Ultra, superando la marca de 5.000 mAh en la que aún se encuentra el actual Galaxy S26 Ultra.
Por ahora, sin embargo, tanto Apple como Samsung parecen estar optando por la vía más segura. Puede que la capacidad de las baterías esté aumentando, pero ninguno de los dos gigantes de los smartphones parece estar preparado para un cambio más radical hacia las células de silicio-carbono, una tecnología que los teléfonos insignia chinos han utilizado durante años para instalar baterías mucho más grandes sin que los dispositivos sean visiblemente más voluminosos.