Se supone que el AirTag 2 es más seguro que un tracker silencioso, pero el altavoz del AirTag 2 aún puede ser derrotado con herramientas básicas. El informe de desmontaje de ZDNET dice que tardó unos dos minutos en abrir la etiqueta, desactivar el sonido y cerrarla de nuevo, y el rastreador siguió funcionando después.
No es una preocupación muy específica. El altavoz es la advertencia fuerte y obvia que debes oír cuando un AirTag desconocido viaja contigo. Elimina el ruido y la etiqueta se vuelve más difícil de detectar, especialmente en situaciones en las que intentas localizarla rápidamente.
Apple ha pasado años añadiendo protecciones contra el acoso. Este tipo de manipulación rápida de hardware muestra lo fácil que es para alguien rodear la señal de seguridad más intuitiva.
Un mod sencillo, mismo resultado
El mismo informe describe cómo se entra en el AirTag 2 con un solo spudger y luego se silencia rápidamente el altavoz. Después de volver a montar, la etiqueta seguía encendida y funcionando normalmente, simplemente dejó de hacer ruido.
Esa combinación es el problema. Un rastreador que sigue informando de la ubicación pero ya no se anuncia traslada la carga a la persona rastreada para detectar alertas y rastrearla sin ayuda de sonido.
La brecha de seguridad permanece abierta
El informe también señala un mercado estable para etiquetas de seguimiento alteradas, siendo la retirada o desactivación de altavoces considerada el cambio más común. Sostiene que modificaciones físicas como esta pueden pasar desapercibidas en esfuerzos más amplios contra el acoso.
Nada de esto significa que la mayoría de la gente vaya a sufrir un mal uso. Pero sí significa que una característica clave de seguridad puede ser superada rápidamente, y el dispositivo puede seguir haciendo lo que realmente importa a un actor malintencionado.
Qué ver a continuación
Un posible contraataque es el software. Un firmware podría comprobar si el altavoz está consumiendo corriente cuando se activa una alerta, y luego marcar una discrepancia si el circuito está efectivamente muerto.
La solución tampoco tiene por qué ser solo software. Un pequeño elemento disuasorio físico, como la epoxi, podría ralentizar la manipulación rápida.
Por ahora, la conclusión práctica es estar atentos a la respuesta de Apple y a futuras actualizaciones. El desmontaje se está siguiendo a lo largo del tiempo para ver si una actualización rompe etiquetas modificadas o genera un error, y ese resultado dirá mucho sobre lo serio que Apple se toma con el cierre de esta laguna.