Apple está de cumpleaños. ¿Y si nunca hubiera existido?

Retrato Steve Jobs

Tal día como hoy, hace exactamente 44 años, Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne fundaron una alocada compañía a la que bautizaron Apple Computer Co. Aquel proyecto tenía todos los visos de terminar en dique seco (conviene recordar que nos situamos en 1976 y que estos protagonistas carecían de experiencia alguna en el emprendimiento), pero con la perspectiva del tiempo y, probablemente sin saberlo, sembraron la semilla de algo que cambiaría el mundo. ¿Estamos exagerando? Ni mucho menos: Apple ha creado unos productos y servicios que han dado la vuelta a cómo gestiona el ser humano algunos aspectos de su vida y que ahora detallaremos.

No vamos a recorrer de nuevo la manida (y apasionante) historia de cómo se gestó Apple y cuál fue su evolución a lo largo de los años, pero diremos que el milagro tuvo lugar con la conjunción de dos genios, Steve Wozniak y Steve Jobs, -cada uno en su terreno-, y que gracias al empuje y ambición del segundo, la compañía rompió los moldes de lo establecido logrando convertirse, con el paso del tiempo, en uno de los negocios más boyantes del globo y una referencia a seguir por parte de la industria ¿Cómo nos ha cambiado Apple?

Productos transgresores

Una persona sostiene en sus manos un iPhone X para aprender cosas que hacer con un iPhone

Echa un vistazo a todo lo que tienes ahora mismo en tu escritorio: seguro que hay un teléfono, una computadora, posiblemente alguna tableta, y muy probablemente, mientras trabajas, estés escuchando música en streaming. Todo lo que se ha descrito aquí es tan común para ti que ya casi ni eres consciente de ello, pero todo ha sido posible gracias a ese encuentro que tuvo lugar el 1 de abril de 1976 ¿Podría otra empresa haber logrado todo esto de no haber existido Apple? Nunca lo sabremos, pero gracias a Steve Jobs (fundamentalmente), hoy contamos con unos productos y tecnologías que han cambiado nuestras vidas.

Año cero: el iPhone

Posiblemente, el más llamativo y que más impacto en la vida de las personas sea el teléfono; este dispositivo nos acompaña a todas partes y ya es como una extremidad más para muchos. Es cierto que Apple no inventó el teléfono móvil, pero sí lo revolucionó hasta convertirlo en la herramienta que hoy conocemos todos: el gran cambio tuvo lugar con la llegada del iPhone original, el que nos mostró que el teléfono no servía solo para hablar, sino también como plataforma para disfrutar de internet, enviar correos electrónicos y sobre todo, como base para un mercado de aplicaciones que dispararía su potencial de uso. Conviene recordar que antes del iPhone ninguna de estas funciones y posibilidades eran una realidad.

IPod Classic

Música a demanda, el fin de los CD

Pero otra revolución que debemos agradecer a Apple es el poder disfrutar de la música en streaming, aunque esto último conviene explicarlo un poco más. Si bien es cierto que fue Spotify la primera compañía que planteó un sistema de barra libre de canciones mediante una suscripción mensual (el estándar actual que tan bien conoces), el mérito le corresponde a Steve Jobs, que fue quien logró hacer que la mastodóntica industria musical diera su brazo a torcer y aceptara vender las canciones una a una para este pequeño dispositivo llamadoiPod. Ahora todo nos parece fácil, pero lo que logró Jobs en ese momento cambiaría la situación para siempre.

La era Post-PC

No puede decirse, en sentido estricto, que el iPad haya sido un producto tan revolucionario como lo han sido el iPhone o el iPod, pero lo cierto es que Steve Jobs fue un visionario cuando avanzó la llamada “era Post-PC”. ¿A qué se refería exactamente? A un cambio de paradigma en el que las computadoras no fueran la única llave posible para desempeñar trabajo u ocio, sobre todo para la gente que se desplaza. El iPad supuso la primera piedra en este recorrido, un testigo que recogió Microsoft con la familia Surface y que ahora es ya tan nuestro que tampoco nos damos realmente cuenta de su trascendencia.

Obsesión por la calidad y el minimalismo

iPad Air junto a su caja

El último legado que nos deja Apple —y que pervive entre nosotros como nunca— es la obsesión por la calidad y el minimalismo, ambos unidos para siempre en el ADN de la compañía y una filosofía de producto y empresa que ha logrado contagiar a buena parte de la industria. Como sabes, Apple cuidaba hasta el diseño interior (el que no se ve) de cargadores y demás productos, y era capaz de desplazar en avión a toda una orquesta a otro punto del globo para grabar una melodía del sistema operativo. ¿Se puede hacer de otra manera? Seguro que sí, pero ya no sería Apple y se corre el riesgo de relajar la calidad en lo que se hace.

Han pasado 44 años desde la fundación de uno de los proyectos que más impacto ha tenido en nuestra era y solo podemos estar agradecidos por contar con una firma que impulse las cosas un poco más lejos. ¿Cómo hubiera sido todo sin Apple? No lo sabemos, pero seguro que no hubiera sido igual… Felicidades, Apple.

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