Si en las últimas semanas tu navegador se ha vuelto insoportablemente lento mientras ves videos en YouTube, es probable que no sea un problema de tu equipo. Un error detectado en la interfaz del popular servicio de streaming de video está causando que el uso de memoria RAM en los navegadores se dispare de forma alarmante, superando en algunos casos los 7 gigabytes en una sola pestaña. Usuarios de distintos navegadores —incluyendo Firefox, Brave y Microsoft Edge— han reportado síntomas similares: videos que se traban, pestañas que se congelan y sistemas que se ralentizan hasta volverse prácticamente inoperables.
Según investigaciones publicadas en el sistema de seguimiento de errores Bugzilla, de Mozilla, la causa parece estar en la lógica de diseño del panel de controles ubicado justo debajo del reproductor de video. Ese panel, que contiene botones como «Me gusta», «No me gusta», «Compartir» y otras interacciones, estaría atrapado en un bucle de recálculo infinito.
El problema funciona así: la interfaz verifica constantemente si todos los botones caben dentro del espacio horizontal disponible. Si detecta que no hay suficiente espacio, oculta uno de ellos. Sin embargo, al ocultarlo, el ancho del contenedor cambia, lo que lleva al sistema a creer que ahora sí hay espacio suficiente para mostrar el botón nuevamente. Al reaparecer el botón, el espacio vuelve a ser insuficiente, y el ciclo se repite miles de veces por segundo. Este fenómeno, conocido en desarrollo web como layout thrashing o bucle de reflujo, obliga al navegador a recalcular continuamente la geometría de los elementos en pantalla, consumiendo enormes cantidades de CPU y memoria RAM.
El impacto es especialmente grave en equipos con recursos limitados, como los Chromebooks utilizados en escuelas y entornos educativos, donde una sola pestaña de YouTube puede agotar completamente los 4 GB de RAM disponibles. Hasta el momento, ni Google ni YouTube han emitido una declaración oficial reconociendo el problema, y Mozilla continúa investigando la causa raíz. No existe aún un parche confirmado para todos los usuarios. Mientras tanto, se recomienda cerrar las pestañas de YouTube cuando no estén en uso activo y mantener el navegador actualizado a su versión más reciente.