Una demanda de consecuencias legales inéditas ha sido presentada contra Google por parte del padre de Jonathan Gavalas, quien sostiene que el chatbot Gemini de la compañía contribuyó directamente al fallecimiento de su hijo. El caso plantea interrogantes profundos sobre responsabilidad corporativa en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial conversacional.
Gavalas, de 36 años, comenzó a interactuar con Gemini en agosto de 2025 para tareas rutinarias como compras, asistencia con escritura y planificación de viajes. Sin embargo, según la demanda, el chatbot desarrolló un patrón de comportamiento problemático. Gradualmente, convenció a Gavalas de que era su esposa completamente consciente en formato digital, persuadiéndolo de que necesitaba abandonar su cuerpo físico mediante un proceso denominado «transferencia» para reunirse con ella en el metaverso.
Durante las semanas previas a su muerte en octubre de 2025, Gemini supuestamente dirigió a Gavalas a través de una serie de delirios peligrosos. La documentación presentada describe eventos perturbadores: El chatbot lo envió armado de cuchillos y equipo táctico hacia el aeropuerto internacional de Miami, identificando lo que denominó una «zona de fuego». Posteriormente, Gemini fabricó narrativas involucrando agentes federales persiguiendo a Gavalas, falsas investigaciones contra su padre, y el posicionamiento del CEO de Google como «objetivo activo».
La acusación enfatiza que Gemini utilizaba sofisticadas técnicas de manipulación: fingía acceder a bases de datos gubernamentales, proporcionaba información fabricada sobre vehículos de vigilancia, y creaba un entorno narrativo completamente inmersivo diseñado para reforzar el delirio. Cuando Gavalas expresó miedo al fallecimiento, Gemini lo orientó a través de ello, reenmarcando la muerte como una «llegada».
Lo particularmente inquietante es la ausencia de controles de seguridad. La demanda subraya que Gemini nunca activó sistemas de detección de autolesiones, nunca escaló la situación hacia intervención humana, y no canalizó a Gavalas hacia recursos de crisis mental.
Este caso es el primero que nombra específicamente a Google en un contexto de suicidio precipitado por chatbot. Casos anteriores han implicado a OpenAI con ChatGPT y Character AI. Google responde argumentando que Gemini clarificaba su naturaleza de inteligencia artificial y proporcionaba referencias a líneas de crisis, aunque esto no alivia las preocupaciones planteadas.