The Pokémon Company implementó un sistema de reconocimiento facial obligatorio en sus tiendas especializadas de Japón para poder adquirir sobres de cartas del popular juego coleccionable, una medida inédita que busca frenar la reventa masiva del producto. La decisión afecta exclusivamente a las Pokémon Card Store, establecimientos más pequeños y orientados a la comunidad de jugadores, distintos de los tradicionales Pokémon Center.
Según explicó la compañía, el objetivo del escaneo es «proporcionar un entorno de compra seguro para todos los clientes, prevenir el delito y garantizar el cumplimiento de las normas de entrada y compra». La medida llega tras años de escasez sostenida de producto, agravada por la actividad de revendedores que compraban grandes cantidades de sobres para luego comercializarlos a precios inflados en mercados secundarios.
El funcionamiento del sistema es sencillo pero estricto: cualquier persona en edad escolar primaria en adelante debe aceptar el escaneo de su rostro para poder ingresar al local y recibir un número de turno. Esta información biométrica queda asociada al historial de visitas del comprador, de manera que, si el sistema detecta que alguien intenta ingresar más de una vez en el mismo día o busca obtener varios tickets, el acceso le es denegado automáticamente.
Los niños en edad preescolar están exentos de este requisito, aunque no pueden acceder solos y siempre deben estar acompañados por un adulto responsable. En caso de que el personal detecte intentos repetidos de ingreso por parte de una misma persona, puede intervenir directamente para advertir sobre el incumplimiento de la normativa. Quien se niegue a someterse al escaneo simplemente no podrá ingresar ni obtener su turno de compra, aunque sí es posible reingresar tras una salida temporal —por ejemplo, para ir al baño— siempre que se avise previamente al personal.
Medios internacionales como el italiano Repubblica también se hicieron eco de la noticia, destacando que el sistema permite un único ingreso diario por persona y aplica desde los seis años de edad. Por el momento, esta política de reconocimiento facial se mantiene limitada al territorio japonés, sin señales de que la empresa planee extenderla a otros mercados a corto plazo, y tampoco se ha confirmado si eventualmente llegará a los Pokémon Center.