Logan Paul, youtuber y luchador de la WWE, protagoniza una peculiar cacería: conseguir una carta de Pikachu de 1996 con calificación perfecta PSA 10, un ejemplar que, hasta ahora, oficialmente no existe.
El origen de la carta
Las primeras cartas de Pokémon se lanzaron en Japón en 1996, incluidas en la revista CoroCoro Comic. Los lectores podían despegar las cartas de láminas insertadas en la publicación. El número 223 contenía una de Pikachu y otra de Jigglypuff. Aunque hay muchas copias en circulación, ninguna carta de Pikachu de ese número ha recibido la máxima calificación “Gem Mint 10” de Professional Sports Authenticator (PSA), el estándar de oro en el coleccionismo.
La misión documentada

Paul lanzó un mini documental de una hora en YouTube donde muestra su intento de hallar una Pikachu en condiciones perfectas. Para ello, compró ejemplares de la revista CoroCoro 223 y láminas de producción, con la esperanza de despegar una carta lo bastante impecable para lograr el PSA 10. Normalmente, la graduación tarda entre 5 y 25 días hábiles, pero en el video se ve cómo entrega dos cartas directamente en una oficina de PSA para agilizar el proceso.
Al final del documental, anuncia un evento en vivo para el 30 de julio, donde despegará la carta que espera enviar a calificación. La jugada tiene un claro componente de espectáculo: Paul ya había vendido antes una carta de Pikachu Illustrator por 16 millones de dólares, y ahora busca superar ese hito con un hallazgo aún más legendario.
¿Por qué importa?
En el mundo del coleccionismo, la diferencia entre un PSA 9 y un 10 puede significar miles o millones de dólares. La ausencia de un Pikachu 223 PSA 10 lo convierte en una pieza casi mítica. La búsqueda de Paul mezcla nostalgia, marketing y alta apuesta económica, y pone bajo los focos un nicho donde el valor depende tanto del objeto como de su historia y condición.