El próximo chip insignia de Apple puede que no sea solo otra mejora de rendimiento. En cambio, podría ser el mayor salto en IA de la compañía hasta la fecha. Según Mark Gurman, de Bloomberg, Apple está desarrollando el M7 Ultra con un objetivo claro: mejorar drásticamente el rendimiento de la IA. Se espera que llegue en 2028, pero según se informa, el procesador está siendo diseñado para manejar cargas de trabajo a una escala que lo acerca más a aceleradores de IA dedicados como el Blackwell de Nvidia que a procesadores de sobremesa tradicionales.
Un chip de escritorio con memoria de clase servidor
El titular más importante es la memoria. Bloomberg informa que el M7 Ultra está siendo diseñado para soportar hasta 1,5TB de memoria unificada, lo que equivale aproximadamente al doble de la capacidad actualmente prevista para el próximo M5 Ultra de Apple. Es una cantidad alucinante incluso para los estándares de las estaciones de trabajo, y muy por encima de lo que ofrecen los Macs de consumo actuales. La idea es sencilla: los modelos de IA más grandes exigen pools de memoria más grandes, y Apple quiere que su futuro silicio los gestione sin depender constantemente de almacenamiento externo o procesamiento en la nube.

Sin embargo, hay un inconveniente. Bloomberg señala que si Apple puede realmente lanzar Macs con la configuración completa de 1,5TB dependerá del estado del mercado de memorias. La escasez continua de chips de memoria sigue haciendo que los módulos de alta capacidad sean difíciles de conseguir y sean significativamente más caros, lo que significa que la configuración máxima puede depender tanto de las cadenas de suministro como de la ingeniería.
La inteligencia de Apple no es el único objetivo
El M7 Ultra no solo se fabrica para futuros Macs. Según Bloomberg, Apple también planea utilizar el chip como columna vertebral de sus servidores de IA de próxima generación. Aunque se espera que llegue primero una plataforma de servidor basada en M5 Ultra, los ingenieros ya están desarrollando una arquitectura más potente con M7 Ultra, prevista para su despliegue alrededor de 2029, ayudando a impulsar Apple Intelligence tanto en el dispositivo como en la nube.

Más importante aún, el M7 Ultra pone de manifiesto un cambio importante en la estrategia de silicio de Apple. En lugar de centrarse únicamente en CPUs más rápidas, mejores gráficos o mayor duración de batería, Bloomberg afirma que la IA ahora dicta cómo la compañía diseña sus chips. Según se informa, por eso Apple aceleró la familia M7, con el modelo Ultra esperado para ofrecer un rendimiento de IA mucho más cercano al de aceleradores empresariales como el Blackwell de Nvidia.

En otras palabras, Apple ya no está construyendo chips que soporten IA, sino que está construyendo chips alrededor de la IA. Si la hoja de ruta de Bloomberg resulta precisa, el M7 Ultra no será solo otra renovación anual de silicio. Podría marcar el momento en que las ambiciones de IA de Apple empiecen a competir con las de algunos de los nombres más importantes de la informática empresarial.