Los amantes del gaming retro y los espacios pequeños tienen por fin una alternativa concreta: Swap Arcade, una máquina arcade de tamaño completo que, en cuestión de segundos, se transforma en un gabinete de madera que puede pasar perfectamente como un mueble decorativo. El proyecto, lanzado en Kickstarter, apunta a quienes quieren revivir la experiencia de las salas de arcade de los años 80 y 90 sin sacrificar metros cuadrados en casa.
La iniciativa nació de la mente de Les Cookson, inventor y emprendedor radicado en California con experiencia previa en crowdfunding. Inspirado por sus recuerdos de la infancia —cuando pasaba horas frente a las máquinas arcade con sus amigos tras la escuela— quiso recrear esa experiencia para su propia familia, como alternativa al tiempo que los hijos pasan mirando pantallas de teléfonos. El resultado fue Swap Arcade, un producto que combina nostalgia con diseño funcional.
En su modo de juego desplegado, la máquina mide 177,8 x 71,1 x 35,6 centímetros y pesa aproximadamente 45 kilogramos. Al plegarse, se reduce a 91,4 x 73,7 x 34,3 centímetros, con un aspecto exterior que imita el de un armario de madera convencional. La transformación se hace simplemente bajando la parte superior, sin necesidad de herramientas. En la parte inferior, accesible cuando la máquina está desplegada, hay dos estantes para guardar consolas, controles, cables y otros accesorios.

En cuanto a las prestaciones técnicas, Swap Arcade corre sobre el sistema operativo Batocera, una plataforma de emulación diseñada para retrogaming que permite jugar tanto títulos clásicos como modernos. El paquete base incluye 100 juegos a elección del comprador al finalizar la campaña. Además, admite la conexión de consolas externas como Nintendo Switch, Switch 2, PlayStation, PS2, PS3 y PC, lo que amplía notablemente su versatilidad.


La pantalla es un monitor HDMI de 27 pulgadas con parlantes integrados. El panel de control es para dos jugadores y cuenta con joysticks Sanwa, reconocidos en el mundo del arcade competitivo por su precisión y durabilidad, ocho botones por jugador y botones de función auxiliares. El dispositivo estará disponible en tres acabados de madera —Natural, Walnut y Dark Tobacco— para adaptarse a distintos estilos de decoración.
El precio en la etapa de early bird de Kickstarter es de 1.097 dólares, mientras que el precio de venta al público tras la campaña será de 1.697 dólares. Los costos de envío no están incluidos y varían considerablemente según la ubicación, dado el peso y las dimensiones del producto. Si la campaña alcanza su meta, los envíos están planificados para septiembre u octubre de este año. Una inversión considerable, sin duda, pero que apunta a un nicho de entusiastas del retrogaming dispuestos a pagar por una experiencia auténtica que, además, no invada permanentemente su sala de estar.