El 22 de julio de 2025 quedará marcado a fuego para los fanáticos del rock en el mundo, luego de la partida de una gran leyenda: Ozzy Osbourne a la edad de 76 años.
Una estrella consular que vivió con pasión, locura y mucha versatilidad, destacándose además en un campo lejano a los escenarios de heavy metal: el mundo de los videojuegos.
Fue precisamente en 2020, con motivo de su disco «Ordinary Man», que lanzó su propio videojuego de 8 Bits, llamado Legends of Ozzy, ya descontinuado en la web, pero que se podía jugar online.
En el juego, eras un avatar alado de Ozzy en 2D mientras recolectabas la sangre para sobrevivir más tiempo mientras usas las flechas para evitar monstruos: lobos, demonios y ojos malvados.

«Usa las flechas para evitar monstruos: lobos, demonios y ojos malvados. Tu hambre es eterna. Recoge la sangre para sobrevivir más tiempo. Cuando te lastimas, el poder de las cruces verdes mágicas puede ayudarte a sanar tus heridas. Recoge las monedas para mostrar tu valía al resto del mundo. Juega !»
El disco «Ordinary Man» se estrenó el 21 de febrero de ese 2020. El material fue producido por Andrew Watt, quien también ha producido a Post Malone y reunió a los dos artistas en dos de las pistas del LP. Watt también tocó la guitarra en el nuevo LP de Ozzy, co-escribiendo e interpretando la música con el bajista de Guns N’ Roses, Duff McKagan, y el baterista de Red Hot Chili Peppers, Chad Smith.
Sus otras colaboraciones con videojuegos
Brütal Legend (2009) es un videojuego de culto que fusiona acción, estrategia y una devoción absoluta por el heavy metal. En este universo fantástico, Ozzy Osbourne aparece como El Guardián del Metal, un personaje enigmático que ayuda al protagonista, Eddie Riggs (interpretado por Jack Black), a mejorar su equipo y habilidades.
Ozzy prestó su voz y apariencia al personaje, con líneas cargadas de humor y sabiduría metalera.
El juego incluye más de 100 canciones de metal, y Ozzy aparece con temas como Mr. Crowley y Crazy Train, reforzando su presencia sonora.
Pero además, Ozzy Osbourne tuvo una participación memorable en el universo de World of Warcraft, aunque no como personaje jugable, sino como protagonista de una campaña publicitaria icónica.
En 2008, Blizzard Entertainment lanzó una serie de anuncios con celebridades para promocionar World of Warcraft, y Ozzy fue uno de los más destacados.
En el spot, Ozzy se presenta como el verdadero “Príncipe de las Tinieblas”, desafiando al temible Rey Exánime (Lich King), uno de los villanos más poderosos del juego.
El tono es humorístico y autoconciente, con Ozzy afirmando que él es el “jugador más malvado” de WoW, solo para ser eliminado por el Lich King en segundos.