Un empleado de Foxconn, acusado de robar más de 5,000 iPhones

No importa lo que hayas hecho en el trabajo que seguro serás el empleado del año en comparación con un trabajador de Foxconn que, supuestamente, ha robado miles de iPhones, por valor de $ 1.56 millones de dólares, a lo largo de su carrera en esta empresa.

Un gerente, identificado como “Tsai”, fue contratado para el departamento de pruebas. Sin embargo, ahora ha sido acusado de ser el líder o cabecilla de un grupo de empleados que supuestamente robaron miles de iPhones 5 y iPhones 5S de la fábrica Foxconn en Shenzhen.

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Estos teléfonos robados iban a desecharse, pero en su lugar, según apuntan algunos documentos judiciales, Tsai y sus cómplices los vendieron a varias tiendas entre 2013 y 2014 antes de que les pillaran. En algún momento, se vio algo sospechoso (como era de esperar, dado que unos 5,700 iPhones fueron robados) y se informaron sobre dichas preocupaciones a las autoridades taiwanesas.

“Tsai” fue arrestado y acusados de incumplimiento o violación de la confianza, y podría pasar 10 años en la cárcel, dicen señalan los fiscales.

La verdad es que Foxconn cuenta con una larga historia de escándalos relacionados con sus empleados. Hace un par de años, según informó Asia One, cinco ex empleados de Foxconn fueron acusados de incumplimiento o violación de la confianza después de, pedir, presuntamente, cerca de $ 5 millones de dólares en comisiones de los proveedores de Foxconn a cambio de pasar controles de calidad.

Estas cinco personas fueron finalmente sentenciadas a más de 10 años de prisión por un tribunal del distrito de Taipei (aunque sus acciones parecen algo más graves que robar teléfonos que iban a ser desechados).

Pero la verdad es que Foxconn tampoco tiene una buena reputación como empresa, ya que ha estado en el punto de mira durante los últimos años por los suicidios de empleados y el uso de los trabajadores menores de edad. En cualquier caso, parece que la lección que hay que aprender de este último caso es clara : no robar al jefe. ¡Y es que eso nunca sale bien!