Rockstar Games volverá a mover el tablero de Grand Theft Auto V con una actualización gratuita para PS5 y Xbox Series X/S, una jugada que llega apenas unos meses antes del esperado GTA VI. La medida permitirá que quienes todavía juegan en PS4 o en la versión digital de Xbox One den el salto a la edición actual sin pagar un extra.
El detalle más llamativo es el momento elegido. En vez de empujar a la comunidad a comprar una nueva versión, Rockstar mantiene vivo el ecosistema de GTA V justo cuando la conversación alrededor de la franquicia mira cada vez más hacia su próxima entrega. Es una forma eficiente de retener a los jugadores dentro del universo de la saga mientras el nuevo capítulo termina de consolidarse.
La actualización busca simplificar la transición a la nueva generación y evitar que los usuarios queden atrapados en versiones antiguas del juego. Además, la compañía ya había repetido una estrategia similar en PC, donde lanzó una mejora gratuita con funciones y ajustes equivalentes a los de consolas.
En términos de negocio, el movimiento también sirve como recordatorio de la enorme vida útil que ha tenido GTA V. Pocas franquicias sostienen durante tanto tiempo una base de jugadores tan amplia y activa, y Rockstar parece decidida a seguir exprimiendo ese rendimiento antes de centrar toda la atención en GTA VI.