Mass Effect Legendary Edition: una reedición necesaria

Uno de los problemas de la industria de los videojuegos en las últimas décadas ha sido la falta de conservación. Muchos títulos, desde PS1 en adelante, quedaron presos de sus plataformas originales y, por uno u otro motivo, no se pueden volver a jugar si no es en el hardware para el cual se diseñaron.

Mass Effect, por fortuna, no sufrió ese problema, aunque solo de manera parcial. Las versiones de Xbox 360 de la trilogía son compatibles con las Xbox más nuevas, pero no sucede lo mismo en el caso de las versiones de PlayStation 3. Mass Effect Legendary Edition, entonces, llega a solventar aquello al hacer que los tres juegos funcionen sobre hardware nuevo (consolas de antigua y nueva generación) y además le dé un pequeño lavado de cara a todos ellos.

Esta nueva presentación de Mass Effect ahora muestra los juegos a resolución 4K y 60 cuadros por segundo, además de correcciones funcionales; por ejemplo, las pantallas de carga disfrazadas de ascensores en el primer juego se han reducido de manera importante. En general, estas mejoras sirven para que los juegos luzcan bien, pero no se trata de un remake tipo Demon’s Souls en PS5; por lo tanto, los tres aún se ven como títulos de su año, pero ahora más limpios.

Mass Effect Legendary Edition

Si lo audiovisual tiene pocos cambios, lo interactivo corre por el mismo camino. Los tres Mass Effect tienen pocas novedades relativas, mecánicas nuevas o ajustes nada radicales. En el caso del primer juego, la nueva versión convierte el vehículo Mako en un aparato mucho más controlable que en 2007. Algunos fans, eso sí, prefieren la versión original, pero más allá de eso, el nuevo control del Mako tampoco lo convierte en un Fórmula 1 ni nada por el estilo. El feeling sigue siendo el mismo, solo que ahora el aparato es un poco menos impredecible.

En Mass Effect 2 y Mass Effect 3 los pequeños ajustes mecánicos llegan a ser menos pronunciados si se quiere. Y esto no es nada malo, sino una radiografía del tiempo en que se crearon: a medida que Bioware ajustó el pulso, cada juego avanzó en algunos aspectos en comparación al anterior; por ello los juegos de esta trilogía se sienten más modernos a medida que aumenta el número del título.

Lo anterior también responde al hecho de que cada título fue más shooter y menos RPG de acción que el anterior, pero aquello se discutió en su momento y no tiene sentido evocar esa conversación de nuevo.

La modernidad del diseño original de los tres juegos es lo que más salta a la vista en Mass Effect Legendary Edition. Porque en general queda muy claro que Mass Effect es una trilogía que aguanta muy bien el paso del tiempo. El primero luce y se siente como un juego de 2007, pero que es perfectamente jugable en 2021. No es algo que se pueda decir de todos los juegos de 2007, incluso títulos más nuevos o de la generación anterior hoy día tienen un feeling raro, como si el tiempo los hubiera dejado atrás.

Los tres Mass Effect originales, con sus aciertos y errores, los puede disfrutar sin ningún problema alguien que no conoció ni jugó la saga original. Porque son juegos bien planteados y bien implementados desde su diseño más básico, y por ello se mantienen frescos incluso casi 15 años después. Este fenómeno es menos frecuente de lo que parece, en especial en la época 3D; en ese sentido, los juegos post-2000 han envejecido peor que los de la era pixel art, 16-bits o inferior, lo que responde a cuestiones tecnológicas y de madurez del diseño.

Es difícil encontrar juegos nacidos en los primeros años de la Xbox 360 y la PS3 que se sientan sólidos tanto tiempo después.

Y por eso mismo es que la edición legendaria de Mass Effect es un producto que sirve para revitalizar el estatus de estos juegos frente a audiencias más modernas. Existe mucha gente que nunca jugó Mass Effect en su momento y esta Legendary Edition es el punto de partida perfecto. Hay ocasiones en que un refresco superficial tiene mucho más sentido que un remake completo, por las razones que sea. Mass Effect Legendary Edition es una de esas ocasiones, ya que en EA y Bioware parecen haber entendido lo que hizo tan grande a la trilogía original y por qué era buena idea retocarlos, pero no demasiado.

Ojalá lo hubieran entendido también con Mass Effect Andromeda.

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