Mientras la comunidad gamer sigue analizando cada fragmento filtrado de GTA 6 (Grand Theft Auto VI), Obbe Vermeij, quien fuera director técnico de Rockstar North durante años, salió a bajarle el perfil al escándalo. A través de su cuenta en X, el desarrollador calificó las filtraciones como una «hamburguesa sin sentido» (nothing burger, en inglés), una expresión que en el mundo anglosajón se usa para describir un asunto que genera mucho ruido pero que, en el fondo, carece de relevancia real .
«Cálmense todos, las filtraciones son una hamburguesa sin sentido», escribió Vermeij. El extécnico, que trabajó en el estudio de Rockstar con sede en Edimburgo, sostuvo que la estrategia de marketing de la compañía consiste, precisamente, en mantener sus juegos en secreto durante más tiempo que otras desarrolladoras, y que lo ocurrido con GTA 6 no es más que la filtración anticipada de algunas imágenes previas al adelanto extendido que Rockstar tiene programado difundir a través de Netflix.

Según explicó, la inmensa mayoría de quienes eventualmente comprarán el juego no dedica su tiempo a rastrear filtraciones en internet. «El 90% de los futuros jugadores no pasa su tiempo buscando videos filtrados en la red. No tienen tiempo ni quieren spoilers», afirmó, agregando que, si bien los equipos de desarrollo probablemente sienten cierta molestia, no debería tratarse de algo mayor.
El comentario de Vermeij llega en un contexto de tensión legal para Rockstar y su matriz, Take-Two Interactive. La compañía presentó a mediados de agosto sendas solicitudes judiciales para que Microsoft y Discord identifiquen a la persona o grupo detrás del alias CyberLeek, responsable de haber filtrado clips de juego, capturas y un supuesto mapa completo del título . Ambas empresas tienen plazo hasta el 4 de septiembre para entregar la información requerida por el tribunal.
Para contextualizar la magnitud del problema actual, Vermeij recurrió a un episodio histórico de la compañía: el llamado «Hot Coffee», la controversia de 2005 relacionada con un minijuego oculto de contenido sexual en Grand Theft Auto: San Andreas, que derivó en una demanda contra Rockstar y Take-Two. Según su relato, aquel episodio sí representó una «pesadilla» para la oficina de Rockstar en Nueva York, aunque tuvo un impacto mucho menor en el estudio de Edimburgo. En su opinión, las filtraciones actuales son considerablemente menos graves que aquel precedente.
El exdirector cerró su publicación con un pronóstico optimista para el futuro del título, cuyo lanzamiento está previsto para el 19 de noviembre de este año: «Parece que GTA 6 será fenomenal y se venderá durante los próximos 15 años. Las filtraciones son solo un pequeño bache en el camino». Su mensaje contrasta con la ofensiva legal de Take-Two, que busca frenar la filtración de más contenido antes del estreno oficial del juego.