Sony tiene una nueva patente que imagina un mando de PlayStation construido alrededor de botones en pantalla que se pueden reordenar. El concepto cambia la mayoría de las entradas fijas de la cara superior por una gran pantalla táctil.
En lugar de vivir con un solo cruceta direccional y un solo panel de botones frontales, colocarías zonas táctiles donde realmente aterrizaran tus pulgares. También podrías redimensionarlos o desactivar algunos cuando un juego no necesite todas las entradas.
La descripción vincula esa flexibilidad con la comodidad y la accesibilidad, incluyendo la opción de invertir la disposición y mover una cruceta direccional hacia el lado derecho. No hay nombre de producto, ventana de lanzamiento, precio ni detalle de plataforma asociado. Aun así, demuestra que Sony está explorando diseños radicalmente ajustables más allá de la alfombrilla estándar actual.
Botones que pueden reducir la escala
La gran promesa es la adaptabilidad de un juego a otro. La pantalla táctil puede mostrar un conjunto completo de controles, o reducirlo cuando solo necesitas unas pocas entradas. Piensa en el trackpad DualSense, pero para los paneles izquierdo y derecho en lugar de botones.
Eso importa porque los distintos géneros ponen a prueba distintas partes de tus manos. Un juego de conducción podría favorecer zonas de palanca más grandes, mientras que un puzle sencillo podría correr con menos objetivos táctiles más grandes. Los objetivos grandes ayudan.

Entrada táctil que lee la intención
Los mandos táctiles viven o mueren en la precisión, y la patente intenta abordar eso de frente. Describe el soporte por gestos, incluyendo toques, deslizamientos, pulsaciones, pellizcos y movimientos similares a joysticks sobre la superficie.
También detecta sensores ópticos bajo la superficie y la capacidad de detectar un dedo acercándose antes de que aterrice, para que la entrada pueda interpretarse de forma más deliberada. La iluminación puede marcar puntos de referencia, ayudándote a ver dónde están las zonas activas. Tiene que parecer intencionado.
¿Qué demostraría que funciona?
Lo más difícil es sentir. Una pantalla táctil puede ser infinitamente configurable, pero también puede debilitar la memoria muscular y la certeza táctil en comparación con botones y sticks reales.
Las patentes no son productos. Si alguna vez aparece como hardware, el detalle más revelador será si mantiene anclajes físicos como gatillos y agarres, mientras que la pantalla táctil maneja la disposición variable de la cara superior. Hasta entonces, es mejor leerlo como una señal de hacia dónde Sony quiere que vayan las opciones de personalización de control y accesibilidad a continuación.