Crash Bandicoot: On the Run! es bueno, pero exagera con los micropagos

El nuevo Crash Bandicoot: On the Run! para teléfonos móviles captura el espíritu de los juegos originales que llegaron a la primera PlayStation hace 25 años. En esos títulos, la idea era tan simple como los juegos de plataforma de la época, con la excepción de que la cámara estaba detrás del protagonista.

Este nuevo Crash Bandicoot usa precisamente ese mismo tipo de mecánicas, pero ahora se transforma en una suerte de endless runner para iOS y Android. Y, para sorpresa de nadie, funciona muy bien, al menos en lo que tiene que ver con las mecánicas más básicas de Crash: correr, saltar, esquivar obstáculos, etcétera.

A diferencia de los títulos antiguos, aquí el protagonista corre en automático por niveles de tres pistas. Mediante toques en la pantalla o movimientos deslizantes con el dedo, Crash salta, cambia de pista, se agacha o hace un giro que rompe cajas con varios potenciadores. ¿Suena extraño un personaje con movimiento automático? No tanto, más si se toma en cuenta que este tipo de juego es popular en móviles hace ya un tiempo y apela a una fórmula similar. Este Crash Bandicoot no se desvía mucho de la fórmula ni de esos juegos ni de sus propios orígenes, más allá de la automatización de su acción más básica.

Pero de la misma manera, On the Run! no es un endless runner tradicional porque aquí no se corre sin parar por un nivel infinito hasta perder. En cambio, todo está dividido en niveles que son parte de un mundo; en cada nivel hay un enemigo final que hay que derrotar siempre de la misma forma, esquivando sus proyectiles durante un tiempo suficiente hasta tenerlo al alcance de un ataque a distancia. Una vez derrotados cuatro jefes, se desbloquea el escenario del jefe del mundo y al derrotarlo se pasa al siguiente mundo. Y así hasta completar el juego.

Mecánicamente, Crash Bandicoot On the Run! funciona muy bien. Los movimientos son sencillos e intuitivos, los niveles tienen la duración perfecta y no se alargan más de lo necesario (no olvidar esto más adelante) y si bien los jefes son un ejercicio repetitivo porque casi nunca cambian, el juego tiene un ciclo de acciones muy inteligente. Además, se puede jugar con una sola mano y con pantalla en vertical, lo que lo hace perfecto para matar el tiempo en sesiones muy casuales.

Crash Bandicoot On the Run! es un juego para móviles gratuito y eso solo puede significar una cosa: hay algunas trampas clásicas de los títulos para celulares que se monetizan a medida que la gente se impacienta. Y un ejemplo muy claro son los diversos tipos de monedas, que sirven para desbloquear niveles a medida que se avanza en la historia.

Claro, al principio esto no es un problema, pero desde el segundo mundo en adelante los requerimientos aumentan y llegará un punto en que para crear una poción o una bomba –por nombrar dos objetos– necesites algo que no tienes. ¿La solución? Esperar un tiempo (que puede ir de un par de segundos a unos cuantos minutos), que la “construcción” del objeto se complete o bien pagar con diamantes para acelerar el proceso. Y esos diamantes, una vez agotados los que el juego regala, hay que pagarlos con dinero del juego. Hace dos párrafos me referí a que los niveles no se alargan más de lo necesario, en cambio, todo este tipo de elementos accesorios siempre parecen demás.

Aun así, insisto en que nada de lo anterior es desconocido o novedoso. Quien haya jugado un título móvil antes sabrá que es parte de las reglas, al tratarse de juegos gratuitos donde el inexistente precio de entrada se compensa a medida que avanza el juego mediante incentivos a pasar por caja, porque siempre habrá alguien que lo haga. King, la compañía detrás de On the Run!, conoce el modelo a la perfección y no por nada son uno de los entes más grandes en el mundo de los videojuegos móviles.

Es justo decir que si bien esto es parte del paquete, tampoco empaña el buen trabajo de diseño que tiene esta versión de Crash Bandicoot en lo estrictamente jugable. On the Run! funciona perfecto como endless runner porque, en el fondo, Crash fue una suerte de precursor de esta fórmula. Y no tendría sentido esperar que un juego gratuito para celulares no esté algo cargado a los micropagos. Lo importante es que, para ratos de juego casual, aquello no es un problema, por más que algunos trajes (de pago) para el protagonista luzcan muy bien.

Crash Bandicoot: On the Run! está disponible en la App Store y en Play Store. Y es gratuito, pero requiere conexión permanente a internet.

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