¿Reloj o pulsera inteligente? ¿Cuál es para ti?

Deja de adivinar: te contamos para quién es un reloj inteligente y para quién es una smartband

La tecnología vestible ha encontrado en los relojes y pulseras inteligentes su mejor expresión, y prueba de ello son los diversos lanzamientos en el terreno de marcas de consumo como Samsung, Apple, Huawei y Fitbit. En este sentido, la oferta se ha hecho tan amplia, que el usuario puede llegar a perderse en la misma.

Antes de hablar a detalle de algunos productos, es importante mencionar cómo los wearables se están volviendo o serán fundamentales para las compañías. Google, por ejemplo, informó oficialmente de la compra de Fitbit a principios de noviembre de 2019.

“Al trabajar de cerca con el equipo y los expertos de Fitbit, y reunir la mejor inteligencia artificial, software y hardware, podemos ayudar a impulsar la innovación en wearables y construir productos para beneficiar aún más a las personas alrededor del mundo”, justificó la compañía en su momento.

Lo cierto es que esta compra deja abierta la posibilidad de ver, en el futuro cercano, un “Pixel Watch” (se rumoreaba que sería dado a conocer junto con los nuevos Pixel 4), con el fin de que Google pueda competir plenamente con Apple y su reloj inteligente, el cual se lleva prácticamente el 50 por ciento de las ventas.

Hablando de la firma de la manzana y con una experiencia de cinco años en el terreno de relojes inteligentes, lleva una ventaja sobre sus principales competidores, ya que desde el principio, como suele ser su costumbre, lanzó un producto bien fabricado en términos de software y hardware –que encajó bien con todo su ecosistema–, y que tendría mejoras generación tras generación, como se ha visto. Es decir, no se trata de una categoría de moda para Apple.

Julian Chokkattu/Digital Trends

Motorola, en un caso contrario, sorprendió en 2014 con su Moto 360, y parecía que se convertiría en un jugador serio en wearables, pero solo llegó a presentar una generación más, en septiembre de 2015. Se ha dicho que podría desvelarse una tercera versión, sin embargo, la firma no estaría detrás de la misma.

Otras tecnológicas que han presentado un interés efímero en la categoría de relojes inteligentes son: Sony con su SmartWatch (abril de 2012) y LG con su G Watch (junio de 2014).

Samsung es la que sí parece posicionarse seriamente en el segmento, actualmente con propuestas como Galaxy Watch, Galaxy Watch Active 2 y Galaxy Fit, y con una participación del 13.4 por ciento en el mercado de smartwatches, con lo que se ubica en el segundo lugar, detrás de Apple.

Fitbit se queda en la tercera posición, con el 11.3 por ciento del pastel, mientras que Huawei no ha podido ubicarse como protagonista, como sí lo ha hecho en smartphones, a pesar de que tiene ya una experiencia de casi cinco años en relojes inteligentes: el Huawei Watch lo lanzó en 2015.

¿Reloj o pulsera inteligente?

Luego de dar un panorama del segmento de relojes inteligentes, la idea es decir qué le conviene más a cada persona, sobre todo ahora que los mayores fabricantes de smartphones tienen propuestas en este sentido.

Obviamente, los que tienen un iPhone o equipos de la marca de la manzana, optarán naturalmente por un Apple Watch, ya que este, además de todas las funciones de salud y bienestar pensadas para el usuario, se integra perfecto a todo el sistema tecnológico de los de Cupertino.

Lo mismo ocurre con los dueños de un celular Galaxy S10 o Note 10: van a encontrar una mejor integración con un Galaxy Watch o Watch Active 2. Eso sí, además del costo de los celulares, ya de por sí caros por estar ubicados en la gama alta, en el caso de los iPhone y Galaxy, se debe considerar otra suma importante de dinero para un smartwatch.

Entonces, parece que optar por un reloj o una pulsera inteligente dependerá mucho del presupuesto de cada uno. Un smartwatch puede costar hasta un 75 por ciento más que una smartband de la misma marca, y esa diferencia de precio también significa mayores funciones para el primero, desde una pantalla más amplia hasta funciones relacionadas más con la salud de los consumidores.

Tampoco es que los sencillos monitores actividad física se queden cortos. La Xiaomi Mi Band 4, con seis modos de entrenamiento, pantalla AMOLED, batería con un rendimiento de hasta 20 días con una sola carga y control de música del celular, tiene un precio aproximado de $37 dólares.

En otro ejemplo, la Galaxy Fit, que registra automáticamente diversas actividades físicas, analiza la calidad de sueño y permite visualizar alertas y mensajes del móvil, se vende por unos 79 dólares.

Así, las smartbands son la alternativa para aquellos que tienen un presupuesto reducido y están buscando un gadget práctico que les permita empezar a llevar un estilo de vida más activo, en tanto que los smartwatches, además de ofrecer funciones de actividad física y salud, podrían representar una adición al (robusto) ecosistema tecnológico de cada persona.

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