Bose sorprendió al mercado de audio con el lanzamiento de sus nuevos Noise Cancelling Wired Earbuds, unos auriculares con cable que apuestan por revivir esta tecnología de conexión, pero sumándole cancelación activa de ruido, una característica poco habitual en dispositivos con cable físico.
El nuevo modelo tiene un precio de 99 dólares y ya se encuentra disponible para reserva anticipada en tres variantes de color: negro, blanco humo y una edición limitada en tono menta, conocida como «dew drop mint». Su llegada al mercado está programada para el 15 de octubre.



Tecnología QuietControl y sonido sin pérdidas
Estos auriculares incorporan la tecnología QuietControl de Bose, que utiliza cuatro micrófonos —dos en cada auricular— para monitorear y neutralizar de forma continua el ruido del entorno. El dispositivo ofrece tres modos de escucha: Quiet Mode, que activa la cancelación de ruido; Aware Mode, que permite percibir los sonidos externos; y un modo sin cancelación activa, pensado para quienes buscan una escucha directa y sencilla mediante cable.
A diferencia de otros auriculares con cable más económicos, como los EarPods USB-C de Apple, el nuevo lanzamiento de Bose apuesta por un posicionamiento premium gracias a su procesamiento de señal digital propietario, denominado SoundDesign, que habilita reproducción de audio sin pérdidas. Mediante el protocolo USB Audio Class 2, los auriculares pueden recibir señal de origen en distintas tasas de muestreo y profundidad de bits, aunque la reproducción final queda fijada en 24 bits y 48 kilohercios.


Ventajas de la conexión directa
La compañía destaca que la conexión cableada mediante USB-C elimina la latencia asociada a la transmisión inalámbrica, un beneficio especialmente valorado por quienes consumen contenido audiovisual, juegan videojuegos o producen material multimedia, ya que mantiene el sonido perfectamente sincronizado con la imagen.


Este lanzamiento se da en un momento en que el formato de auriculares con cable ha comenzado a recuperar cierto interés entre usuarios que buscan mayor estabilidad de conexión y prescindir de la gestión de baterías, sin resignar por ello la calidad de cancelación de ruido que suele asociarse casi exclusivamente a los modelos inalámbricos de gama alta. Con este movimiento, Bose se suma a una tendencia que combina lo mejor de ambos mundos: la simplicidad del cable y las prestaciones tecnológicas propias de sus auriculares inalámbricos más avanzados