Bee, la startup de dispositivos de inteligencia artificial que Amazon adquirió el año pasado, presentó sus primeros productos bajo el control del gigante del comercio electrónico. Se trata del Bee Frontier, de 74,99 dólares, y del Bee Eclipse, de 99,99 dólares. Ambos graban conversaciones para resumirlas y convertirlas en tareas.
El Frontier es la nueva generación del brazalete original, que puede usarse en la muñeca o sujetarse a la ropa. Cuenta con resistencia al agua IP67, hasta siete días de batería, carga por USB-C y dos micrófonos con filtrado de ruido. Está disponible desde hoy en Amazon, en los colores Onyx, Lavender y Sage.
Por su parte, el Eclipse tiene el tamaño de una tarjeta de crédito y se adhiere con un imán a la parte trasera del teléfono. Iincorpora tres micrófonos y promete más de 21 días de autonomía. Estará disponible en Silver, Midnight, Honey y Blush, pero Amazon solo dijo que llegará “pronto”.

En cuanto al precio, el Frontier resulta más económico que sus competidores. El Plaud Note cuesta 159 dólares, mientras que el Pocket AI vale 129.
Los dispositivos son de uso gratuito, aunque con límites. La versión sin costo ofrece resúmenes y recapitulaciones de las conversaciones, con 14 días de memoria. En cambio, la suscripción Bee Pro, de 11,99 dólares al mes, añade resúmenes ilimitados, tareas sugeridas, recuerdos diarios, un asistente de chat y plantillas. También permite integrar Amazon.com, Alexa+ y otras aplicaciones.
Los nuevos usuarios reciben Bee Pro gratis durante 30 días. Además, la suscripción incluye una aplicación de escritorio para Mac y Windows.
Con estas conexiones, los usuarios podrán comprar en Amazon o pedirle a Alexa sus resúmenes sin usar las manos. Bee también funciona con Gmail, Google Calendar y Outlook para redactar correos y agendar reuniones.
La privacidad es el punto más delicado, ya que los aparatos escuchan de forma continua. Amazon asegura que no guarda el audio original, pues lo procesa en tiempo real y luego lo elimina. Las transcripciones se cifran con claves que genera y controla el propio dispositivo, y el usuario puede borrarlas cuando quiera.