La empresa estadounidense de robótica Figure AI dio de baja a buena parte de su flota de humanoides Figure 02 de una forma muy poco común. Entrenó a las máquinas para que saltaran por su cuenta a un horno de acero fundido en Finlandia. Todo quedó registrado en un video que se publicó el 30 de septiembre y que recuerda a una escena de Terminator 2.
Según la compañía, los robots ya no eran mantenibles. Además, quería destruirlos por completo para evitar filtraciones de sus actuadores diseñados a medida y de otra propiedad intelectual. La idea del método surgió de Arnold Schwarzenegger, quien le escribió al director ejecutivo, Brett Adcock, que debía fundirlos. El actor terminó participando en el proyecto y aparece en el material junto a los robots.
Encontrar un lugar donde hacerlo fue la parte difícil. Figure explicó que ninguna fundición de Estados Unidos ni de México aceptó recibir un robot con baterías de iones de litio en equipos tan costosos. Finalmente, una planta siderúrgica de Imatra, en Finlandia, accedió a colaborar.
La preparación comenzó en la sede de la empresa en San Jose. Allí, el equipo instaló grandes colchones de aire y enseñó a los robots a saltar desde el segundo piso de un edificio. Con movimientos de especialistas en acrobacias como referencia, entrenó en simulación un nuevo modelo de inteligencia artificial. Este debía permitirles caer con precisión en un recipiente de acero líquido, en una planta que nunca habían visitado.
La operación en Finlandia se hizo en un horno de arco eléctrico de 75 toneladas, alimentado por tres electrodos de grafito. El equipo dispuso de solo 24 horas y seis fundiciones. Cada una tenía una ventana de unos 20 minutos antes de que el acero se enfriara y formara una costra dura. Pese al calor extremo y a los campos electromagnéticos, los robots ejecutaron sus políticas de IA sin fallas, aunque las cámaras y otros equipos electrónicos sí fallaron.
Como hoy abundan los videos generados con IA, Figure aclaró que las imágenes son reales. «Entrenamos de verdad a los robots para saltar de forma autónoma», señaló en esencia la empresa. Los envió a Finlandia y los dejó lanzarse al acero fundido. Schwarzenegger cerró el video con una despedida a «Figure 02», en referencia a su famosa frase de la película.
El metal resultante regresó a Estados Unidos, donde la compañía lo convierte en una serie limitada de barras conmemorativas. Se venden en preventa a entre 500 y 1.900 dólares cada una, aunque la más cara ya se agotó. Según medios especializados, los F.02 trabajaron cerca de 11 meses en la planta de BMW en Spartanburg, donde habrían contribuido a fabricar más de 30.000 vehículos X3.