Un error de inteligencia artificial generó un error considerable para la World Wrestling Entertainment durante una transmisión televisiva en vivo, cuando un video promocional mostró incorrectamente al luchador profesional Dominik Mysterio luciendo un cinturón de campeonato perteneciente a AEW, la promotora rival de WWE.
El incidente ocurrió durante la debut de AAA (Lucha Libre AAA Worldwide) en la cadena Fox en América Latina, donde la inteligencia artificial había sido empleada en la producción de un segmento promocional. El material videográfico presentaba animaciones de Mysterio exhibiendo tanto el Campeonato Intercontinental de WWE como el Campeonato Mega de AAA, en conmemoración de su nuevo rol dentro de la organización mexicana.
Sin embargo, un fotograma particular en la secuencia generó significativa reacción en redes sociales al mostrar a Mysterio portando un cinturón que display el logo de AEW. Aunque la causa exacta del error aún es ambigua, analistas sugieren que la inteligencia artificial pudiera haber interpretado erróneamente instrucciones de edición o realizó una modificación no intencionada de la imagen. La posibilidad de que la «W» del cinturón de AEW fuera confundida con la letra «W» de WWE tampoco puede descartarse completamente.

El error adquiere una dimensión particularmente cómica considerando que AEW es directamente el principal rival competitivo de WWE. Durante el año anterior, WWE estratégicamente programó eventos para coincidir temporalmente con programaciones importantes de AEW, una táctica que provocó críticas tanto de aficiones como de luchadores profesionales.
Los últimos años han documentado múltiples incidentes que demuestran la falibilidad inherente de sistemas de IA. En un caso peculiar, un estudiante fue sorprendido por fuerzas policiales armadas cuando sistemas de seguridad basados en inteligencia artificial clasificaron erróneamente una bolsa de papas fritas Doritos como un arma potencial. Otra ocurrencia irónica vio un reporte policial generado por IA reclamando falsamente que un oficial «se había convertido en rana», ilustrando los riesgos de confiar completamente en sistemas de procesamiento automático sin supervisión humana adecuada.