El Gobierno de España ha dado un paso sin precedentes en Europa al ordenar el bloqueo de las plataformas de mercados de predicción Polymarket y Kalshi, en medio de una investigación formal sobre la legalidad de sus operaciones en el país. Según informó The Wall Street Journal, la medida fue impulsada por el ministerio de consumo español, que calificó el bloqueo como una acción preventiva mientras se determina si estas plataformas infringen la legislación vigente en materia de juegos de azar.
El problema central radica en que tanto Polymarket como Kalshi operan sin contar con una licencia de juego de azar, que en España —al igual que en muchos otros países— es un requisito legal para plataformas que permiten apostar dinero real sobre eventos futuros. La investigación tiene un plazo estimado de cuatro meses y podría derivar en la obligación de que estas empresas obtengan licencias administrativas específicas para continuar funcionando en territorio español.
Aunque el caso español es llamativo, ambas plataformas también enfrentan una creciente presión regulatoria en Estados Unidos. Minnesota se convirtió recientemente en el primer estado en prohibir oficialmente los mercados de predicción, luego de que el gobernador Tim Walz firmara una ley que tipifica como delito grave su operación o publicidad. Otros estados como Rhode Island, Illinois, Arizona, Connecticut, Nevada y Nueva Jersey también han cuestionado su legalidad.
Sin embargo, el gobierno federal estadounidense tiene una postura radicalmente distinta. La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés) ha comenzado a demandar a los estados que intentan regular o prohibir estos mercados, argumentando que tiene jurisdicción exclusiva sobre estas plataformas.
El debate no es solo regulatorio: la reputación de estas plataformas ha sido golpeada por escándalos de manipulación. Un soldado estadounidense fue acusado de usar información clasificada sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro para ganar más de 400.000 dólares en apuestas. En otro caso ocurrido en Francia, una persona supuestamente usó un secador de pelo para calentar un sensor meteorológico y así manipular apuestas climáticas en Polymarket, obteniendo 34.000 dólares en dos ocasiones distintas.
A pesar de la controversia, ambas compañías siguen creciendo a pasos agigantados. Kalshi fue valorada recientemente en 22.000 millones de dólares, mientras que Polymarket alcanzó una valoración de 15.000 millones. El futuro regulatorio de estos mercados sigue siendo incierto, pero su impacto económico es innegable.