La empresa de inteligencia artificial Anthropic informó este jueves que ha detectado y bloqueado múltiples intentos, ocurridos durante 2026, en los que investigadores utilizaron sus modelos avanzados de IA para realizar estudios que podrían haber contribuido al desarrollo de armas biológicas. Según el reporte de inteligencia de amenazas publicado por la compañía, no fue posible determinar con certeza si esas investigaciones tenían fines legítimos —como el diseño de vacunas— o buscaban manipular patógenos con propósitos maliciosos.
Jacob Klein, jefe de inteligencia de amenazas de Anthropic, explicó que los casos no se presentaron de forma explícita como solicitudes para crear armamento, sino que surgieron en contextos de investigación científica ambigua, donde los mismos conocimientos pueden aplicarse tanto para salvar vidas como para generar riesgos sanitarios globales. Ante esa incertidumbre, la empresa optó por activar sus protocolos de seguridad y suspender el acceso a las cuentas involucradas.
«No ves a alguien decir, en un sentido de cómic, ‘Oye, quiero construir un arma biológica para matar a todo el mundo'», dijo Jacob Klein, jefe de inteligencia de amenazas en Anthropic, en una entrevista. «Es una situación increíblemente matizada.»
El documento detalla que, entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, Anthropic identificó cinco episodios en los que científicos de países no especificados emplearon sus modelos —incluidas versiones de Claude como Sonnet, Opus y Haiku— para estudiar agentes patógenos peligrosos. En algunos casos, los investigadores habrían sorteado restricciones geográficas mediante redes privadas virtuales (VPN) y cuentas fraudulentas, apoyados por intermediarios que facilitan el acceso a herramientas de IA vedadas en ciertas regiones.
Andrew Weber, experto del Council on Strategic Risks que revisó el informe antes de su difusión, señaló que estos hallazgos constituyen ejemplos concretos de cómo actores estatales o vinculados a programas de armamento están explorando las capacidades crecientes de la IA de vanguardia. Hasta ahora, el riesgo biológico había recibido menos atención pública que otras amenazas asociadas a la IA, como los ciberataques catastróficos o la pérdida de control sobre sistemas autónomos, en parte porque los incidentes previos se habían limitado a entornos de laboratorio.
Anthropic indicó que, tras cada detección, notificó a las autoridades correspondientes y colaboró con otros laboradores de IA para reforzar las salvaguardas en los modelos afectados. La compañía subrayó que, si bien la probabilidad de que un modelo actual genere por sí solo un arma biológica funcional es baja, la combinación de acceso indebido, técnicas de evasión y la rapidez con que avanzan estas tecnologías exige extremar la vigilancia.