X está haciendo un esfuerzo serio para convertirse en un destino para el vídeo en directo, lanzando una nueva herramienta llamada Live Studio y comprometiéndose a pagar 1 millón de dólares a los creadores para atraer streamers a la plataforma. Nikita Bier, jefe de producto de X, anunció la herramienta en X con una demo mostrando cómo funciona.
Controles de streaming, análisis en tiempo real y un pago de 1 millón de dólares
Live Studio se encuentra dentro de Creator Studio de X, ofreciendo a los streamers un centro de mando dedicado para emitir en directo. Los creadores pueden controlar quién puede ver, con audiencia que abarca a todos en la plataforma, solo cuentas verificadas, seguidores o suscriptores de pago. Configurar una transmisión es bastante sencillo, ya que Live Studio facilita añadir un título y una miniatura e incluso permite a los usuarios programar las retransmisiones. Durante una emisión, la herramienta también muestra datos en tiempo real, incluyendo el número de espectadores, el desglose geográfico y en qué dispositivos están viendo las personas.
Junto a Live Studio, Bier anunció que X asignará 1 millón de dólares a los creadores que se activen en el próximo ciclo de pagos, aunque no especificó cómo se distribuirá el dinero. Por ahora, no está claro si los pagos se basarán en la audiencia, la interacción o alguna otra métrica.
El muro de suscripciones de X y su historial inestable
La transmisión en directo en X tiene un inconveniente. Como señala Engadget, la función solo está disponible para usuarios que paguen una suscripción X Premium, que comienza en 3 dólares al mes. Esa barrera limita el grupo de creadores que pueden participar desde el primer día. Además, X tiene un historial irregular con eventos en directo, con retransmisiones de alto perfil en la plataforma que se desploman bajo el peso de la demanda.
La falta de transparencia en los pagos dificulta comparar el impulso de X en directo frente a rivales como Twitch, que cuenta con una sólida economía de creadores basada en suscripciones, anuncios y propinas, lo que da a los streamers ingresos predecibles. Los creadores interesados en una parte del millón de dólares deberían esperar a que X publique el concreto antes de comprometerse a hacer streaming en la plataforma.