El actor británico Tim Curry, célebre por encarnar al extravagante Dr. Frank-N-Furter en “The Rocky Horror Picture Show” y por dar vida a Pennywise en la miniserie de “It”, falleció este martes en su residencia de Los Ángeles, a los 80 años. La noticia fue confirmada por su representante de larga data, Marcia Hurwitz, y replicada por medios como Variety, Deadline y The Los Angeles Times.
Según reportes policiales citados por TMZ, agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles acudieron a su domicilio alrededor de las 11:23 p.m. del martes para atender un llamado relacionado con un fallecimiento. Las autoridades indicaron que no hay indicios de acción criminal y que se completó una investigación de muerte en el lugar.
Aunque no se ha divulgado oficialmente la causa del deceso, Curry arrastraba problemas de salud desde julio de 2012, cuando sufrió un derrame cerebral severo que requirió cirugía y dejó secuelas motoras. Desde entonces, el intérprete utilizó silla de ruedas y adaptó su carrera hacia trabajos de voz y apariciones puntuales, sin abandonar del todo la industria.
Nacido el 19 de abril de 1946 en Grappenhall, Cheshire, Curry se graduó en Drama e Inglés en la Universidad de Birmingham y dio sus primeros pasos en el teatro londinense. Su salto a la fama llegó en 1973, cuando originó el papel de Frank-N-Furter en la producción original de “The Rocky Horror Show” en el West End, antes de repetir el rol en la versión cinematográfica de 1975, que con el tiempo se transformó en un fenómeno de culto.
Más allá de su icónico científico travestido, Curry construyó una trayectoria versátil que abarcó cine, televisión y escenarios. En la gran pantalla destacó en títulos como “Legend”, “Clue”, “Home Alone 2: Lost in New York”, “Muppet Treasure Island” y “Scary Movie 2”, mientras que en televisión fue recordado por su inquietante Pennywise en “It” (1990) y por participaciones en series como “Psych”, “Poirot” y “Criminal Minds”.
En Broadway, obtuvo tres nominaciones al Tony por “Amadeus”, “My Favorite Year” y “Spamalot”, y en 2025 publicó sus memorias, “Vagabond”, donde repasó su vida entre bastidores y sets. Su muerte cierra el capítulo de uno de los actores de carácter más distintivos de las últimas décadas, cuya voz inconfundible y su capacidad para lo excéntrico dejaron huella en varias generaciones.