“Traté de olvidarme de todas las críticas especializadas que había leído, fui con mi mente abierta y desprejuiciada a pasar un buen rato…no lo logré”
- Primera hora entretenida
- Grogu tiene los mejores momentos
- Verla en IMAX es belleza
- Sin argumento, desordenada y sin alma
- Segunda hora y media soporífera
- No debió ser una película, con suerte daba para unos capítulos malos de la temporada 4
Les prometo que hice mi mejor esfuerzo, que traté de olvidarme de todas las críticas especializadas que había leído y que hablaban de que esto más que una película, eran dos o tres capítulos malos de cualquier temporada pegadas a la fuerza. Quise obviar a los pájaros de mal presagio que decían que esta película solo se filmó para reavivar las ganancias en marketing para vender a precios millonarios figuritas de Baby Yoda y Mando. Hice oídos sordos a quienes hablaban de falta de argumento y alma. Me quise quedar con ese spaghetti western galáctico que me dio tantas satisfacciones en las primeras dos temporadas. Incluso solo esperaba algo más vacío, pero entretenido como de blockbuster de domingo en la mañana, pero The Mandalorian y Grogu me decepcionó mucho. Fue una daga en el corazón fanático.
ATENCIÓN, REVIEW CON SPOILERS
A tanto llegó mi desazón con la cinta, que en la segunda hora y media de película comencé a quedarme dormido. Por más que intentaba abrir mis ojos y no claudicar, no pude volver a reaccionar hasta los últimos 15 minutos del metraje. Qué impotencia.
Sí, mucha impotencia porque quiero mucho a The Mandalorian, me pareció un estreno cautivador cuando llegó a Disney+ y sus dos primeras temporadas sin duda están entre lo mejor de Star Wars del último tiempo. Junto con Andor, esas dos temporadas de Mando y Grogu son una resucitación de la saga.
Por eso, fui al cine, además a una sala IMAX, porque quería darle una oportunidad sincera a esta película. Incluso sin pedirle mucho, solo entretención. Y puedo decir entre lo bueno, que la primera hora me divirtió harto, creo que es por lejos lo mejor de la película. Tiene acción, ritmo y algunos sketchs que me recordaron lo mejor de la serie de streaming.
Incluso la aparición de personajes como Zeb Orrelios (Star Wars Rebels) y la comandante de la Nueva República interpretada por Sigourney Weaber me parecieron una buena incorporación y ayudaron. El rescate de Rotta The Hutt también estuvo muy bien y hasta ahí me parecía una cinta sin grandes pretensiones, pero entretenida.

Pero la segunda media hora de la película me pareció de un aburrimiento supino. Sobre todo la larga secuencia en que Mando queda herido y en estado de coma, y donde Grogu hace lo imposible para revivirlo.
Todo el desenlace con los Hutts también me aburrió mucho, y ni la aparición de la flota de X-Wings sobre el final, logró que mi cuerpo entrara de nuevo en ebullición con la cinta.
Es una película vacía
El principal problema de The Mandalorian y Grogu es que un paréntesis donde no pasa absolutamente nada con los personajes, no hay evolución, desarrollo, un pequeño cambio psicológico o de habilidades, nada. Son un par de misiones que además por despliegue no alcanzan a tener el estatus de un buen capítulo de la serie de streaming.
Las criaturas incluso, un gran plus siempre de Star Wars, se sienten forzadas y sin alma, no hay buenos diálogos y aunque Grogu y sus caras siempre funcionan (porque vaya que fue un acierto el personaje y su diseño) eso no es suficiente para salvar la plata.

The Mandalorian y Grogu no debió nunca ser una película, es derechamente un mal producto, quizás cuando llegue su estreno a Disney Plus pueda verse con otros ojos, pero el cine no era la casa para esta historia floja, sin ideas y con un camino extraviado.
Sentí tanto cuando se acabó la película y desperté de mi letargo, porque quería mucho sentir satisfacción tras salir de la función. Quería al menos decir: «sí, no era una gran película, pero la pasé bien». Me quedó solo con la primera hora de película y espero al menos dejarme ese recuerdo para no enrabiarme más con estos personajes que tanto amo.
This is not de way claramente amigos de Disney y especialmente Dave Filoni, responsable número uno de lo que está pasando y pasará con Star Wars. Espero que Ryan Gosling me devuelva la esperanza en la saga en pantalla grande.