El coliseo de lo cinematográfico mediocre ha tenido sus protagonistas en esta edición de los premios Razzie. La ceremonia anual de los Golden Raspberry Awards, que reconoce lo peor del cine, reveló este veintiuno de enero sus nominaciones para el año 2026, siendo las grandes derrotadas la adaptación en acción real de Blancanieves de Disney y la reinterpretación de La guerra de los mundos de Universal, cada una acumulando seis nominaciones.
La versión cinematográfica de Blancanieves protagonizada por Rachel Zegler compite en la categoría de Peor Película junto a La guerra de los mundos, que cuenta con Ice Cube interpretando el papel principal. Otros contendientes por este dudoso honor incluyen The Electric State, Hurry Up Tomorrow del artista The Weeknd y Star Trek: Section 31.
En lo respectivo a las actuaciones, Ice Cube aspira al reconocimiento de Peor Actor por su participación en La guerra de los mundos, enfrentándose a Dave Bautista, Scott Eastwood, Jared Leto y Abel Tesfaye en esta categoría. Por su parte, en Peor Actriz compiten Ariana DeBose, Milla Jovovich, Natalie Portman, Rebel Wilson y Michelle Yeoh.

Un aspecto particularmente inusual lo constituye la nominación en la categoría Peor Combinación de Pantalla, donde figuran los siete enanos generados mediante efectos digitales en Blancanieves, James Corden y Rihanna por su aparición en Los Pitufos, Ice Cube acompañado de su cámara de Zoom en La guerra de los mundos, Robert De Niro interpretando a Frank y Vito en The Alto Knights, así como The Weeknd junto con su «ego descomunal» en Hurry Up Tomorrow.
En la categoría de Peor Dirección, constan realizadores como la anteriormente ganadora de un Óscar, Nia DaCosta por dirigir Blancanieves, mientras que Sylvester Stallone, frecuente blanco de los Razzies, obtiene una nominación como Peor Actor de Reparto por su desempeño en Alarum.
La ceremonia de entrega de estos reconocimientos tendrá lugar el 14 de marzo, asignándose a los ganadores una estatuilla rociada en oro de un costo de aproximadamente cinco dólares con noventa y siete centavos. Llamativamente, esta celebración de lo cinematográficamente deplorable precede por apenas un día a la ceremonia de los Premios de la Academia, lo que genera cierto contraste satírico entre ambas celebraciones del séptimo arte.