La actriz estadounidense Valerie Perrine, recordada por su papel de Eve Teschmacher —la asistente y pareja de Lex Luthor— en Superman: The Movie (1978) y Superman II (1980), falleció a los 82 años, según informó Deadline. La noticia fue comunicada por la cineasta Stacey Souther, cercana a Perrine y vinculada a una campaña de recaudación para costear gastos asociados a su atención y, ahora, su despedida.
De acuerdo con el reporte, Perrine murió tras una larga batalla contra el Parkinson, una enfermedad que la había obligado a alejarse de la actuación y a depender de cuidadores en los últimos años. En esa misma línea, la campaña en GoFundMe impulsada por Souther describía previamente que la actriz enfrentaba temblores esenciales y Parkinson, además de complicaciones de movilidad que terminaron por dejarla postrada y con gastos médicos crecientes.
Aunque su presencia en Superman la convirtió en un rostro icónico para varias generaciones, su reconocimiento más importante llegó con el cine de autor de los 70. En Lenny (1974), biopic sobre el comediante Lenny Bruce dirigido por Bob Fosse, Perrine interpretó a Honey Bruce, rol por el que fue nominada al Óscar a Mejor Actriz. Ese trabajo también se asocia a reconocimientos de la temporada de premios —incluyendo premios en Cannes y en BAFTA— que consolidaron su estatus como una intérprete de alto calibre en plena era dorada del Nuevo Hollywood.
Su filmografía, además, incluyó títulos como Slaughterhouse-Five (1972), adaptación de la novela de Kurt Vonnegut en la que dio vida a Montana Wildhack. Con el paso del tiempo, su carrera se desplazó entre el cine y la televisión, y su legado terminó marcado por una combinación poco común: el glamour del blockbuster clásico y la intensidad dramática de un papel que la acercó al Óscar.
En redes y comunidades de fans, el anuncio reactivó la memoria colectiva de una figura que, sin estar permanentemente en el foco mediático durante las últimas décadas, dejó actuaciones que siguen circulando como referencia, en especial por el contraste entre la vulnerabilidad de Honey Bruce y el tono satírico de la Miss Teschmacher de Superman.