El mundo del cómic perdió este lunes a una de sus figuras más influyentes. Gerry Conway, guionista legendario que dejó una huella indeleble tanto en Marvel como en DC Comics, falleció a los 73 años. La noticia fue confirmada por Marvel Comics en sus redes sociales, en nombre de la familia del escritor, quien en años recientes había revelado que se encontraba en tratamiento por cáncer de páncreas.
El legado de Conway dentro del universo Marvel es, por sí solo, suficiente para asegurarle un lugar en la historia del medio. Fue el responsable de escribir «The Night Gwen Stacy Died«, el arco de The Amazing Spider-Man que sacudió las bases del género al demostrar que los héroes no siempre pueden salvar a quienes aman. Además, cocreó The Punisher, uno de los antihéroes más reconocibles y vigentes de la editorial, así como a la primera Ms. Marvel y a Ben Reilly, el clon de Peter Parker.
Su trabajo en DC Comics fue igualmente prolífico. Conway fue el cocreador de Firestorm, Vixen, Power Girl, Jason Todd —el sucesor de Robin— y el villano Killer Croc, personajes que décadas después siguen siendo piezas clave del universo de Batman y la Liga de la Justicia. Esta capacidad para construir personajes complejos y duraderos en dos editoriales rivales es un mérito que pocos escritores pueden reivindicar.
El presidente de Marvel Comics, Dan Buckley, lo describió como «un escritor talentoso, profundamente sintonizado con el núcleo emocional y moral de la narrativa». Por su parte, Kevin Feige, presidente de Marvel Studios, destacó que la obra de Conway ha influenciado directamente producciones cinematográficas y televisivas como Daredevil, Spider-Man y The Punisher, subrayando que «su escritura ha sido enormemente impactante en nuestros cómics, pero también ha inspirado gran parte de lo que hemos hecho en pantalla».
En sus últimos años, Conway mantenía activo un Substack llamado Conway’s Corner, donde compartía reflexiones sobre política, escritura y el mundo del cómic. En una publicación de agosto de 2024, reveló que había sido sometido a tratamiento oncológico tras ser diagnosticado con cáncer de páncreas, aunque los médicos le dieron el alta libre de la enfermedad meses después.
La partida de Gerry Conway deja un vacío enorme en una industria que le debe, en buena medida, el tono más adulto y emocionalmente resonante que adoptaron los cómics a partir de los años setenta. Su obra no solo entretuvo a millones de lectores, sino que redefinió lo que una historia de superhéroes podía significar.