Lego lleva meses generando debate con su nuevo sistema Smart Play, que introduce electrónica, sensores y conectividad en los icónicos ladrillos de plástico, comenzando por una línea de sets de Star Wars. Los Smart Bricks esconden un chip dedicado, altavoces, luces LED y sensores de movimiento y proximidad que permiten que las construcciones reaccionen con sonidos, efectos luminosos y música al interactuar con Smart Tags y Smart Minifigures.
En el caso de Star Wars, eso se traduce en X‑Wings y TIE Fighters que rugen, motores que se encienden y dioramas que recrean batallas con efectos dinámicos, todo sin necesidad de pantalla.
Las primeras cajas de esta línea incluyen sets como el X‑Wing de Luke, el TIE Fighter de Darth Vader y un trono del Emperador con A‑Wing, todos programados para reaccionar a cómo se mueven las naves o qué personaje está más cerca. Sin embargo, la recepción entre parte del fandom “purista” de Lego ha sido tibia, con especialistas en juego advirtiendo que tanta tecnología podría restar protagonismo a la imaginación que siempre ha definido a la marca. En ese contexto, Lego decidió sacar su arma más poderosa: Mark Hamill, el Luke Skywalker original, convertido ahora en embajador oficial de Smart Play.
La compañía habilitará el 8 de abril una línea telefónica especial en Estados Unidos, 1‑877‑80‑ASK‑MARK, donde los fans podrán llamar entre las 12 y las 20 horas (ET) para escuchar al actor explicar las virtudes de los nuevos ladrillos inteligentes y responder dudas sobre los sets. Un número limitado de personas será seleccionado para pasar de la llamada a un chat de video en vivo con Hamill, mientras que el resto escuchará mensajes grabados con anécdotas y datos de las cajas.
El actor, rebautizado por Lego como “Junior Executive Director of Information” (J.E.D.I.), ha bromeado en entrevistas sobre lo lejos que han llegado los juguetes desde los años setenta, cuando los niños tenían que poner ellos mismos los sonidos de los blásters. Más allá del guiño nostálgico, la jugada deja claro que la empresa está dispuesta a tirar de nostalgia y star power para convencer a los escépticos de que sus Smart Bricks pueden coexistir con el espíritu de juego libre que hizo famosa a la marca.