Una comedia negra que te divertirá de principio a fin está en Netflix y debes verla sí o sí: Snatch: Cerdos y diamantes (Snatch, 2000) es una comedia negra y película de crimen británica dirigida y escrita por Guy Ritchie, que consolidó su estilo visual y narrativo tras Lock, Stock and Two Smoking Barrels. Con un reparto coral y un montaje frenético, mezcla humor ácido, violencia estilizada y enredos criminales en los bajos fondos de Londres.
La trama entrelaza dos historias principales:
- El diamante robado – Franky “Cuatro Dedos” (Benicio del Toro) roba un diamante de 86 quilates en Amberes para entregarlo a Avi (Dennis Farina), un mafioso neoyorquino. En Londres, es engañado por Boris “El Navaja” (Rade Šerbedžija) para apostar en un combate ilegal, lo que desata una cacería por la gema perdida.
- El boxeador gitano – El Turco (Jason Statham) y Tommy (Stephen Graham) necesitan que su nuevo boxeador, Mickey O’Neil (Brad Pitt), pierda un combate amañado para complacer al gánster Brick Top (Alan Ford). Pero Mickey, impredecible y carismático, no sigue el guion.
Reparto principal
- Jason Statham – Turkish
- Brad Pitt – Mickey O’Neil
- Benicio del Toro – Franky “Cuatro Dedos”
- Vinnie Jones – Tony “Dientes de Bala”
- Dennis Farina – Avi
- Alan Ford – Brick Top
Estilo y sello de Guy Ritchie
- Montaje rápido y no lineal, con múltiples puntos de vista.
- Personajes excéntricos y diálogos cargados de humor negro.
- Uso creativo de la cámara: ángulos inusuales, congelados y transiciones abruptas.
- Banda sonora ecléctica que refuerza el tono irreverente.
Franky es una ladrón de diamantes que tiene que entregar una enorme pieza a su jefe Avi, pero en el camino es tentado por Boris para apostar en un combate ilegal de boxeo. En realidad, es una trampa para atracarle por lo que, cuando Avi se entera, contrata a Tony para encontrar a Franky y el diamante. Pronto se descubre el triste destino de Franky, y la caza y captura de la gema desaparecida lleva a todo el mundo a un juego de locos que corre el riesgo de descontrolarse, donde el engaño, el chantaje y el fraude se mezclan de forma sangrienta con perros, diamantes, boxeadores y gran variedad de armas en una caótica merienda de negros.