¿Por qué ha costado tanto adaptar la novela Dune al cine?

La nueva adaptación homónima de la novela de Frank Herbert, Dune, dirigida por Denis Villeneuve, es una de las películas más esperadas de este año. Son varias las razones: es el regreso de un clásico, tiene una historia atractiva, cuenta con un elenco destacado y, sobre todo, significa un gran desafío, pues la obra literaria tiene la fama de ser una de las más difíciles de llevar al cine.

Herbert creó una novela épica espacial que revolucionó el género de la ciencia ficción e influenció varias obras que vinieron después. Sin embargo, ha sido capaz de derrotar a los directores que han intentado adaptar la novela de Herbert en una película, como David Lynch y Alejandro Jodorowsky.

Hay seis libros originales de Frank Herbert —saga que comenzó en 1965— y más de 19 volúmenes que expanden el universo como precuelas y secuelas, los cuales fueron escritos por el hijo de Herbert, Brian, junto a Kevin J. Anderson.

Ahora, además del reciente lanzamiento de Denis Villeneuve, protagonizado por Timothée Chalamet y Zendaya, existe solo una adaptación de la primera novela que realmente llegó a los cines como largometraje: Dune, de 1984, que fue dirigida por David Lynch. También se conoce el intento fallido de Alejandro Jodorowsky que ha sido mostrado en el documental de 2013, Jodorowsky’s Dune.

Finalmente, existen dos miniseries de televisión que profundizan los libros: Dune (2000) y Children of Dune (2003). Sin embargo, hasta ahora nada había logrado hacerle justicia realmente a la obra original de Herbert.

Dune

Dune está ambientada en un futuro lejano, en un universo que se rige por un sistema estilo feudal de grandes casas. Estas son gobernadas por un emperador cuyo poder depende de la “mezcla de especias”, un narcótico producido de forma natural que permite realizar viajes más rápidos que la luz, otorga extraordinarios poderes mentales y prolonga la vida de los ricos y poderosos. El único lugar donde se encuentra este psicotrópico es el inhóspito planeta Arrakis, donde la Casa Atreides ha sido enviada bajo las órdenes del emperador para servir como administradores del planeta.

Con esa base, Dune sigue a Paul Atreides, heredero de la Casa Atreides e hijo del duque Leto, quien ve a su familia ser atacada por enemigos traidores y se ve obligado a vagar por Arrakis para sobrevivir. Los Fremen, habitantes indígenas de Arrakis, dicen que hay una antigua profecía que espera ser cumplida, y Paul descubre que su destino tiene que ver con ese vaticinio.

¿Dune es inadaptable?

El problema de Dune es que su universo es enorme, por lo tanto, es difícil de llevar a un material de un par de horas. Pero no solo eso, también es complicado reflejar la amplia gama de interpretaciones que tiene dicho contenido, ya que la novela se alimenta de distintos puntos de vista y es contada desde la perspectiva de varios personajes.

Además, cada capítulo de los libros de Dune es presentado por una cita de alguien relacionado con la saga o un pasaje de algo que ha escrito un personaje. Entonces la variedad de estas citas es lo que influencia y da forma a la trama de los libros originales de Dune, además de moldear la manera en que los personajes comprenden temas como la política, la religión, la mitología, el ambiente y cómo se perciben entre ellos, tanto a nivel individual como social.

Es esa conexión de temas lo que dificulta que la novela sea plasmada en un contenido para la pantalla grande, porque también se mezcla con la interpretación del mismo director que intenta hacer su versión. Es por eso que, durante los 56 años de su existencia, Dune se ha ganado la reputación de ser inadaptable e imposible de filmar.

En realidad, hay muchos aspectos de la novela que son dignos de ver en una película de ciencia ficción, como la tecnología, la variedad de su población, las criaturas fantásticas y, por supuesto, sus paisajes. Esas características se pueden llevar del papel a la pantalla grande, sobre todo con los avances actuales de la industria.

Por otro lado, lo que sí es inadaptable es el contenido de Dune, pues hay que incluir el material de entre 500 y 1,000 páginas. Entonces, el desafío ha sido analizar cuánto es posible llevar a una película de aproximadamente dos horas, además de buscar una manera de equilibrar los personajes, las perspectivas y en general toda la trama.

Adaptaciones fallidas

A mediados de la década de 1970, el director chileno-francés Alejandro Jodorowsky quiso hacer una ambiciosa adaptación de Dune. De hecho, los artistas que había reunido o estaba en proceso de reclutar era Pink Floyd para la música, HR Giger, Chris Foss y Jean Giraud para el diseño, y Orson Welles, Gloria Swanson, Mick Jagger, Salvador Dali y una recreación robotizada de Salvador Dalí para el elenco.

Sin embargo, la producción se estancó antes de lo esperado debido a las restricciones presupuestarias. Jodorowsky gastó $2 millones de dólares de su presupuesto en la preproducción del filme, así que antes de ponerse a grabar el dinero ya casi se había terminado y no alcanzaba para realizar la obra completa.

Otra razón fue un desacuerdo irresoluble durante la filmación: los productores de Jodorowsky querían un material que durara menos de dos horas, pero él quería algo de entre 10 y 14 horas, de hecho, tenía un storyboard de 3,000 dibujos.

Por otro lado, David Lynch, que sí logró lanzar su adaptación en 1984, quería hacer una película de cuatro horas. Sin embargo, tampoco logró realizarla con sus propias condiciones. Los productores le dijeron que tenía que durar solo dos hora y le colocaron un montón de restricciones.

De esa manera, Lynch introdujo a los espectadores en un lenguaje y una historia compleja sin dar un contexto y con un guion confuso. Hizo los sacrificios equivocados en sus esfuerzos por agrupar toda la novela en un solo material. Los puntos principales de la trama están presentes, pero las motivaciones de los personajes, por ejemplo, están ausentes.

Es por eso que la película, protagonizada por Kyle MacLachlan, no funcionó tan bien como el director esperaba. Aun así, alcanza una armonía entre la obra de Herbert y la característica cinematografía de Lynch.

La adaptación de Villeneuve

Al parecer la novela de ciencia ficción finalmente ha recibido la adaptación que merecía con la versión de Villeneuve y ha dejado contentos a los críticos y aficionados. En Rotten Tomatoes, la nueva película tiene 84 por ciento de aprobación por los críticos y 94 por ciento por parte de la audiencia.

Según los críticos, la adaptación de Villeneuve mantiene el complejo saber popular del mundo presentado en los libros, sus embrollos políticos y un relato tan interesante como el que planteó Star Wars en sus comienzos.

Villeneuve estableció su estilo visual con un enfoque serio con sus películas de ciencia ficción Arrival y Blade Runner 2049, y eso es lo que trae también a Dune. Su historia densa, que a veces parece inaccesible, se desarrolla de manera meticulosa y sin apuro, con silencios largos y varios planos para mostrar un desierto enorme.

Dune de Denis Villeneuve.

El director también aprovecha para mostrar este extraño mundo nuevo al contar la historia mediante las culturas y los lugares que se pueden distinguir entre sí. El clima de cada nueva ubicación, desde Arrakis hasta otros planetas como Caladan y Giedi Prime, revela información sobre sus civilizaciones y entrega un mejor contexto sobre el universo a los espectadores, con su arquitectura, su paleta de colores y la decoración del escenario.

La película también les hace justicia a sus reconocidos gusanos de arena. Estos son utilizados con moderación, pero de una manera eficiente, y nutridos de un gran diseño de sonido y cinematografía, le suman una sensación de tensión a la película. El compositor Hans Zimmer también es parte de esto, quien entrega una mezcla sonidos grandiosos que se combinan agradablemente con las imágenes de Villeneuve.

A pesar de que la nueva película solo cubre la mitad de la historia que presenta la novela de Herbert —de hecho, Villeneuve aceptó realizar Dune con la condición de que se dividiera en dos partes—, esta se siente como un filme completo. Su historia claramente tiene más que dar, pero en su primer capítulo lanza una conclusión satisfactoria que probablemente dejará felices a los fanáticos.

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