La primera temporada de Beef fue, sin exagerar, una de las series más originales y aplaudidas de 2023. La producción de Netflix y A24, creada por Lee Sung Jin, capturó con precisión quirúrgica las tensiones de la diáspora asiática en Estados Unidos a través de una historia de rencor escalado entre dos desconocidos. Ahora, con su segunda entrega, la serie adopta el formato antológico y cambia de protagonistas, pero en el proceso pierde buena parte de lo que la hacía irresistible.
Esta vez, el conflicto central involucra a dos parejas: Josh y Lindsay (interpretados por Oscar Isaac y Carey Mulligan), un matrimonio de clase media alta ahogado en deudas y resentimientos mutuos; y Austin y Ashley (Charles Melton y Cailee Spaeny), una pareja joven y trabajadora que queda atrapada en la órbita de los primeros tras un incidente en un club de campo. Un video comprometedor y un chantaje son el detonante de una relación tóxica e inevitable entre ambos dúos.
El problema de fondo es que Beef 2 parece más interesada en rozar la estética de The White Lotus que en profundizar en la crítica social que distinguió a su primera temporada. Las referencias generacionales —inteligencia artificial, influencers, diferencias entre millennials y centennials— se sienten forzadas, y los personajes de Isaac y Mulligan quedan reducidos a caricaturas sin verdadera vida interior.
Entre los intérpretes, Charles Melton es quien mejor sale parado: su personaje logra equilibrar la sátira del «himbo» generacional con una angustia socioeconómica genuina. La presencia de Youn Yuh-jung como la despiadada presidenta Park y Song Kang-ho como su esposo inyecta tensión y misterio en los episodios finales, aunque no alcanza para rescatar una temporada que llega a la pantalla incompleta e insatisfactoria.
Beef segunda temporada está disponible en Netflix con todos sus ocho episodios. Una decepción que no borra el brillante precedente, pero sí lo opaca considerablemente.