Windows Polaris podría ser la versión más importante de Windows en años

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Desde el lanzamiento de Windows 10 en 2015, Microsoft dejó muy en claro que quiere alejarse de su anterior estilo de lanzamientos de sistemas operativos y orientarse en un enfoque nuevo, más singular y unificado. Ya ha reunido su sistema operativo de escritorio Windows 10 con Windows 10 Mobile y la infraestructura de Xbox Live, y el Windows Polaris podría ser el siguiente paso en esta tendencia. Pero, ¿qué es Windows Polaris? Aunque todavía no lo sabemos con certeza —ya que Microsoft no ha realizado ningún tipo de anuncio oficial— la idea generalizada es que se trata de un importante componente para PCs en la futura estrategia de Microsoft Windows.

Windows Core OS actuará como una plataforma de base para todas las futuras actualizaciones de Windows. Hemos tenido indicios de que Andromeda OS será la versión que se utilizará en dispositivos móviles, y que podría usarse en un futuro teléfono Surface. Y entre tanto, Polaris podría ser “aquello que se ejecute” en tu computadora de escritorio o en tu portátil.

Windows Core OS

El elemento principal que se necesita para hacer que Windows Polaris sea una realidad es Windows Core OS. Ha sido insinuado por informes y distintas fuentes anónimas desde los últimos meses de 2017, y debiera ser el sistema operativo “de base” sobre el que probablemente se construirá Polaris y otros sistemas.

La idea detrás de Windows Core OS es convertir la obsoleta plataforma de Windows de Microsoft en algo mucho más modular, para que así pueda reaccionar más rápidamente a los cambios del mercado. Cuando los OEM o Fabricantes de Equipos Originales buscan crear nuevos dispositivos, tienen que optar por versiones pre-empaquetadas de Windows, las cuales posiblemente contengan características que no necesitan. Windows Core OS posibilitaría que nuevas versiones puedan diseñarse para dispositivos específicos sin mucho esfuerzo.

Windows Core OS significará que cualquier nuevo producto con forma de dispositivo podría tener su propio sistema operativo Windows con todas las características que necesita y —lo que es más importante— sin otras características innecesarias. A su vez, esto debería aumentar la duración de la batería, el rendimiento y facilitar la comprensión para el usuario ocasional. De esa manera, no serían diferentes a los sistemas operativos que han llegado a dominar el espacio móvil en los últimos años.

Microsoft comenzó a avanzar hacia este ideal en 2015 cuando, unificó su kernel o núcleo con el sistema operativo de todos los dispositivos Windows. Las aplicaciones UWP servidas a través de Microsoft Store son otro componente de este plan. Con esos elementos, la última pieza del puzle del sistema operativo Windows Core, (según WinowsCentral), sería Windows CShell. Este permitiría a los fabricantes de dispositivos y de Microsoft revisar y retocar a gusto la apariencia de sus sistemas operativos para dispositivos específicos, sin tener que reconstruirlo todo desde cero.

Incluso podría permitir que los modelos cambien su interfaz de usuario según su uso en determinado momento, un poco como lo hace la función Continuum de Microsoft.

Una vez que esos componentes de Windows Core OS están en su lugar, se especula que Microsoft lanzaría una gran cantidad de variantes a partir de esta base, cada una conocida como “compositores”. Se dice que uno de ellos se llamará Andromeda, diseñado para el ámbito de los teléfonos, mientras que Polaris apuntaría al universo PC.

Beneficios de Polaris

Incluso si Windows Core OS puede ser una forma en la que Windows se refleja (o intenta reflejarse) en los sistemas operativos optimizados para dispositivos móviles como Android e iOS, Microsoft no se ha olvidado del mercado de computadoras de escritorio y portátiles. De hecho, según Windows Central, Polaris es el intento de Microsoft de despojar a todos los elementos heredados (y poco queridos) de la experiencia de Windows para convertirlo en algo mucho mejor.

Al quitar algunos de los componentes heredados (y que hacen que el moderno sistema operativo Windows sea compatible tanto con el hardware como el software de antaño), éste debería funcionar más rápido, especialmente en dispositivos de gama baja. También se mejorará su seguridad, y hasta podremos ver una mejor duración de la batería en los dispositivos portátiles.

Dirigido más a usuarios casuales y creado —probablemente— como un sucesor de Windows 10 S, Polaris debería ser más fácil de administrarse a través de una simplificación de configuraciones y sistemas de fondo. Una nueva versión UWP del Windows File Explorer debería facilitar la navegación a aquellos que no han tocado durante décadas algo que funcione con Windows. Del mismo modo, la Aplicación de Configuración (Settings App) reemplazaría muchas de las funciones típicas del panel de control, haciendo que el acceso a ciertas funciones de fondo sea más intuitivo.

¿Qué se perderá?

Sin embargo, un componente importante de toda esa racionalización es la eliminación de funciones y características que han sido parte de Windows en múltiples versiones. Si bien eso es ideal para usuarios ocasionales que no necesitaban funciones avanzadas o heredadas, para aquellos más versados ​​en el uso de Windows podría significar perdidas notables.

El Explorador de archivos tradicional y el Panel de control podrían ser solo la punta del iceberg. Ciertas aplicaciones como Paint y Notepad de Microsoft podrían perderse, junto con cosas como soporte de fax. Incluso se habla de la eliminación de la funcionalidad de la aplicación Win32, por lo que cualquier cosa que no se haya creado utilizando el UWP de Microsoft no funcionaría.

Si bien parece poco probable que Microsoft elimine por completo esa funcionalidad (la sugerencia es la virtualización y transmisión en la nube, lo que podría permitir que las aplicaciones heredadas sigan ejecutándose en Polaris), Microsoft ha tenido mucho interés en “empujar” a sus clientes hacia la Microsoft Store. Hay beneficios obvios para ese tipo de ecosistema, y Android e iOS han aprovechado sus propios mercados de aplicaciones con éxito durante años, pero no parece ser una “característica” de Polaris que atraiga a todos.

¿Cómo conseguirlo?

Por ahora, imposible. Polaris es, en gran medida, un proyecto de desarrollo interno en Microsoft, y de momento no hay nada oficial. Aunque han existido rumores de que podría ver la luz en 2019, aquello está lejos de ser cierto.

Sin embargo, si Polaris aparece en algún momento, nadie se verá precisamente forzado a elegirlo. Es probable que funcione junto con los sistemas tradicionales de Windows 10. Ciertos segmentos de mercado con necesidades específicas, como educación y empresa, también podrían ser audiencias potenciales.

Debido a la forma en que Polaris estaría diseñado —a partir de un nuevo ecosistema de línea base de Windows— también es poco probable que exista una ruta de actualización hacia o desde Windows 10, tal como existe ahora. Esa separación podría complacer a los usuarios de Windows que desean el control total que ofrece su sistema operativo más tradicional, aunque sería interesante ver cómo se capta ese efecto. Las ediciones existentes de Windows 10 han tardado años en superar al añorado y querido Windows 7. Polaris podría tardar mucho más, si solo los dispositivos más nuevos pueden ejecutarlo.

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