Microsoft está preparando una de las mejoras de rendimiento más esperadas para Windows 11: el llamado «Low Latency Profile», una función que optimiza la entrega de energía del procesador para hacer que la interfaz del sistema operativo responda de forma más rápida y fluida. Aunque su llegada masiva está prevista para la actualización de seguridad de junio de 2026, ya es posible activarla de manera anticipada.
La función fue incluida de forma silenciosa en la actualización opcional KB5089573 (Build 26200.8524), lanzada el 26 de mayo de 2026. En las notas oficiales del parche, Microsoft la describió escuetamente como una mejora de «[Rendimiento General]», sin mencionar el nombre interno del proyecto. Sin embargo, fuentes especializadas confirmaron que se trata del tan esperado impulso de CPU que afecta directamente a experiencias del sistema como el menú de inicio, el Centro de Actividades y el menú contextual del botón derecho.
El principio técnico detrás de esta mejora es conocido como «Race to Sleep»: en lugar de mantener el procesador en un estado de baja frecuencia, el sistema lo lleva momentáneamente a su velocidad máxima durante uno a tres segundos al detectar una interacción con la interfaz. Esto permite completar la tarea de renderizado en mucho menos tiempo y volver a un estado de bajo consumo de manera más eficiente. El ingeniero de Microsoft Scott Hanselman destacó que Apple utiliza una estrategia similar en macOS para lograr la fluidez característica de sus sistemas.

Para activar el Low Latency Profile de forma manual antes de su despliegue oficial, primero es necesario instalar la actualización opcional de mayo desde Configuración > Windows Update > Opciones avanzadas > Actualizaciones opcionales. Luego, hay que descargar la herramienta ViveTool desde GitHub, ejecutar el Símbolo del sistema como administrador y correr el comando vivetool /enable /id:58989092, seguido de un reinicio del equipo.
Cabe destacar que la función actualmente solo mejora la fluidez de los elementos de la interfaz del sistema operativo, no la velocidad de apertura de aplicaciones de terceros. Esa mejora llegaría en una actualización posterior. Microsoft también aclaró que, para evitar reacciones negativas como las que generó cuando la función fue filtrada, optó por no destacarla en el changelog bajo su nombre interno.