El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, generó controversia al afirmar que se necesitan 38.000 consultas realizadas a ChatGPT para igualar la cantidad de agua utilizada en la producción de una sola almendra cultivada en California. El ejecutivo realizó esta comparación durante su participación en el primer episodio del podcast “Sources”, en un intento por minimizar las preocupaciones sobre el impacto hídrico de la inteligencia artificial.
Según explicó Altman, la cifra corresponde a lo que denominó una “contabilidad total del agua”, es decir, considerando todo el proceso productivo y no únicamente el consumo directo dentro de un centro de datos. El propio directivo admitió que citaba el dato de memoria y que podría no ser completamente exacto, aunque insistió en que se aproximaba bastante a la realidad.
“Sabes, vi un asunto circular sobre el consumo de agua de ChatGPT. Y cada vez que ejecutas una consulta de ChatGPT, es como, ya sabes, tienes la ducha durante unas seis horas. Y el agua nunca vuelve, y ya está. No tengo el cálculo exacto delante, pero creo que el número real es algo así como — haciéndolo de memoria, puede que esté equivocado, pero está cerca — por cada 38.000 consultas en ChatGPT, esa es la misma cantidad de agua que se usa en la producción de una sola almendra en California… Esto es como la contabilidad completa del agua, no solo lo que funciona en un centro de datos”, le dijo Altman al presentador.
“Está la cuestión de dónde ha salido esto, porque la gente que se come 12 almendras a la vez no siente que esté haciendo algo horrible desde el punto de vista del agua, en su mayoría. Es cierto que los centros de datos en su momento usaron refrigeración por evaporación, pero no lo han hecho en mucho tiempo. Por ejemplo, si miras un centro de datos moderno muy grande, usa la misma cantidad de agua que un edificio de oficinas, ya sabes, en cuanto a gente que maneja los lavabos y los inodoros y demás. Así que ha sido un meme sólido y difícil de refutar, pero no creo que resista ningún escrutinio.”
Los números no cuadran del todo
Diversos medios especializados pusieron en duda la precisión de la cifra ofrecida por Altman. De acuerdo con un estudio de 2019 vinculado a investigadores del Servicio Geológico de Estados Unidos, producir una almendra californiana demanda, en promedio, 3,56 litros de agua. Considerando que el propio Altman había estimado previamente que cada consulta a ChatGPT consume alrededor de 0,32 mililitros de agua, el cálculo real arrojaría una cifra cercana a las 11.000 consultas por almendra, una cantidad muy inferior a las 38.000 mencionadas en el podcast.
Otros análisis, basados en estimaciones distintas de entre 1 y 50 mililitros por respuesta generada mediante técnicas de enfriamiento más antiguas, sitúan la equivalencia en un rango de entre 85 y 5.500 consultas por cada almendra producida, lo que evidencia la falta de consenso respecto a las cifras reales de consumo hídrico en la industria de la inteligencia artificial.
El trasfondo de la comparación
Altman aprovechó la conversación para señalar que un centro de datos moderno no consume más agua que un edificio de oficinas convencional de tamaño similar, buscando así desestimar las críticas crecientes sobre el impacto ambiental de la expansión acelerada de la infraestructura de inteligencia artificial. El ejecutivo también apuntó, con cierto tono irónico, que las personas que consumen varias almendras de una sola vez rara vez sienten que están cometiendo un exceso desde la perspectiva del uso del agua, en contraste con la percepción negativa que suele acompañar al gasto hídrico de los centros de datos.
La declaración se produce en un contexto de creciente escrutinio público sobre el consumo energético e hídrico de las grandes tecnológicas, que han multiplicado la construcción de centros de datos para sostener el crecimiento de los modelos de inteligencia artificial generativa a nivel mundial.