Miles de usuarios compraron un laptop Copilot+ esperando una revolución de inteligencia artificial integrada en Windows. La realidad, según relatos de primera mano, es mucho más modesta que la promesa publicitaria de Microsoft.
El engaño detrás del nombre «Copilot+ PC»
La certificación Copilot+ PC suena a una computadora diseñada alrededor del asistente de Microsoft, pero en la práctica describe principalmente el hardware, específicamente un NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal) capaz de entregar hasta 50 TOPS de rendimiento de IA. El problema es que el propio chatbot Copilot necesita conexión a internet para funcionar, por lo que puede ejecutarse incluso en una Mac o en un navegador web cualquiera, sin necesitar ese costoso NPU local. Es decir, la tecla dedicada de Copilot en el teclado no activa una inteligencia artificial impulsada por el poder de procesamiento que pagaste, sino un servicio en la nube al que cualquiera puede acceder gratis.
Un usuario que compró un ASUS Zenbook 14 OLED con procesador Ryzen AI 300 de AMD —hardware certificado Copilot+— admitió públicamente que apenas ha tocado la IA de Microsoft meses después de la compra. En su lugar, sigue recurriendo a ChatGPT, Claude y Gemini para investigación, redacción y lluvia de ideas, exactamente las mismas tareas que Copilot promete resolver de forma nativa.
Funciones útiles, pero no imprescindibles
Entre las herramientas que sí aprovechan el NPU destacan Windows Studio Effects, Live Captions, búsqueda mejorada y Recall, esta última considerada la más valiosa por permitir recuperar capturas de actividad previa. Sin embargo, ni siquiera los usuarios que las probaron sienten la necesidad de dejar que Windows construya un historial rastreable de su pantalla solo para justificar el gasto extra en el equipo.

La confusión de marca que hundió la adopción
Microsoft utiliza el nombre «Copilot» para al menos cuatro productos distintos: el asistente para consumidores, Microsoft 365 Copilot, GitHub Copilot y las integraciones de Windows. Saber cuál Copilot hace qué exige más esfuerzo mental que simplemente abrir la herramienta de IA en la que ya confías. De hecho, Microsoft reorganizó este año sus equipos de Copilot para intentar ofrecer una experiencia más coherente entre productos de consumo y comerciales, lo que evidencia que la estructura anterior resultaba difícil de explicar incluso internamente.
Ni los socios de hardware confían del todo
La estrategia de Microsoft de poner Copilot en todas partes —Windows, Edge, Office, Paint, Notepad— e incluso agregar una tecla física por primera vez en décadas no logró volverlo esencial. Dell reconoció que los consumidores compran laptops nuevas por mejoras tangibles como rendimiento y batería, mientras que la terminología de IA suele confundirlos más que atraerlos. Microsoft mismo ha comenzado a reducir algunos de esos puntos de entrada, señal de que la sobreexposición de la marca no funcionó como estrategia de adopción.
¿Vale la pena pagar más por Copilot+?
| Factor | Realidad |
|---|---|
| Uso real de Copilot | Mínimo; se prefieren ChatGPT, Claude o Gemini |
| Funciones exclusivas del NPU | Recall, Live Captions, Studio Effects: útiles pero no decisivas |
| Acceso a Copilot | Funciona sin NPU, incluso en Mac o navegador |
| Confusión de marca | Cuatro productos distintos bajo el mismo nombre |
| Justificación de precio | «Futuro-proofing» más que utilidad inmediata |
El propio usuario consultado en el reportaje original concluye que no se arrepiente de comprar el equipo, pero admite que la certificación Copilot+ funciona más como garantía de compatibilidad futura que como una ventaja inmediata. Si tu decisión de compra se basa solo en la promesa de una IA superpotente integrada en el sistema, conviene pensarlo dos veces: probablemente termines usando las mismas apps de IA que ya usabas antes, en cualquier laptop.