Las actualizaciones del Patch Tuesday de abril de 2026 para Windows 11 han generado una oleada de reportes negativos entre usuarios de todo el mundo. En particular, los parches KB5083631 y KB5083769, destinados a las versiones 24H2 y 25H2 del sistema operativo, han provocado que múltiples equipos experimenten reinicios adicionales durante el proceso de instalación, generando alarma entre quienes los han recibido sin previo aviso.
Microsoft ha salido a dar explicaciones ante el aluvión de quejas. Según la compañía, los reinicios extra no son un error en sí mismos, sino parte del proceso de aplicación de ciertos cambios a nivel del sistema que requieren fases adicionales de arranque para completarse correctamente. Si bien esta aclaración busca calmar a los usuarios, la falta de comunicación previa sobre este comportamiento fue la raíz principal de la confusión.
El problema más serio derivado de estas actualizaciones afecta a los equipos con BitLocker activado. Varios usuarios informaron que, tras instalar el parche KB5083769, sus máquinas arrancaban directamente en la pantalla de recuperación de BitLocker en lugar de llegar al escritorio con normalidad. Para retomar el uso del equipo, era necesario introducir manualmente la clave de recuperación de cifrado, un proceso que puede ser complicado para quienes no la tienen a mano.
A esto se suma un problema adicional que Microsoft también ha reconocido: las actualizaciones KB5083769 y KB5082052 están causando fallos en la funcionalidad de Escritorio remoto. Los usuarios que dependen de este servicio para conectarse a otros equipos, tanto en entornos domésticos como corporativos, se han visto afectados por interrupciones en sus conexiones. La empresa ha ofrecido soluciones temporales mientras trabaja en una corrección definitiva.
Algunos usuarios, además, han reportado que sus sistemas quedaron atrapados en bucles de arranque tras la instalación, lo que les impedía iniciar Windows con normalidad y los obligaba a recurrir a opciones de recuperación del sistema. Este tipo de comportamiento, aunque no afecta a la mayoría de los equipos, ha generado especial preocupación entre administradores de TI que gestionan flotas de dispositivos corporativos.
Desde Microsoft no se ha emitido aún una fecha concreta para la liberación de un parche correctivo que resuelva estos inconvenientes de forma integral. Mientras tanto, la recomendación para usuarios que no sean estrictamente críticos en cuanto a seguridad es evaluar si conviene posponer la instalación de estas actualizaciones hasta que haya una versión más estable disponible.