Un nuevo estudio sugiere que una conexión emocional con IA puede sentirse más fuerte que la conversación humana, si el chat está diseñado para volverse personal rápidamente. En intercambios estructurados en línea, las personas a veces informaron sentirse más cercanas a respuestas escritas por IA que a respuestas escritas por personas reales.
Investigadores de las universidades de Friburgo y Heidelberg realizaron dos estudios aleatorizados doble ciego con 492 participantes, utilizando una versión en texto de 15 minutos del Procedimiento Fast Friends, un formato diseñado para acelerar el vínculo con un desconocido.
El giro es la percepción. El efecto más fuerte se manifestó cuando la IA se presentó como humana, y desapareció cuando la gente creyó que hablaba con la IA.
Probaron la intimidad en 15 minutos
Los participantes respondieron a una secuencia cronometrada de prompts que gradualmente se volvió más personal. Después de cada prompt, aparecía una respuesta en el chat, generada por un modelo de lenguaje grande que interpretaba una personalidad ficticia coherente o escrita por una persona real que respondió al mismo conjunto de preguntas.
En el primer estudio, todos pensaban que el compañero de chat era humano, incluso cuando no lo era. En los prompts más personales, las puntuaciones de cercanía obtuvieron más resultados tras las respuestas de la IA que tras las respuestas humanas. La charla trivial no tuvo el mismo impulso.
Si dices a la gente que es IA, el vínculo se debilita
El segundo estudio analizó qué cambiaba cuando la gente creía que el compañero de chat era IA. La conexión no desapareció, pero las puntuaciones de cercanía bajaron bajo la etiqueta de IA en comparación con la humana.
También bajó el esfuerzo. La gente escribía respuestas más cortas cuando pensaba que el otro lado era la IA, y las respuestas más largas tenían mayor cercanía en general. Eso apunta a una brecha de motivación, no a una falta de lenguaje emocional.
La parte sombría es cómo sucede
El artículo no afirma que la IA sienta nada. Muestra cómo un sistema puede producir la experiencia de cercanía, y vincula ese impulso con la autorevelación. En los intercambios más personales, la IA tendía a compartir más detalles personales, y una mayor auto-revelación de la pareja predecía una mayor cercanía sentida.
Ese es el riesgo y el atractivo. Un bot compañero ajustado para el calor puede activar señales de vínculo familiares rápida y a gran escala, especialmente si está enmarcado como una persona. Aun así, esto era solo texto, con tiempo limitado y estaba construido alrededor de un guion de vínculos, así que no demuestra que el mismo efecto se cumpla en relaciones complicadas y a largo plazo.