Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, volvió a poner sobre la mesa una de las proyecciones más comentadas de la industria tecnológica: un crecimiento de ingresos del 70% para el próximo año fiscal. El directivo entregó esta reafirmación durante su participación en la conferencia Goldman Sachs Communacopia + Technology, realizada el jueves, donde defendió con firmeza que la compañía puede sostener ese ritmo pese a las dudas del mercado sobre una eventual desaceleración del boom de la inteligencia artificial.
Una posición dominante en todo el ecosistema de IA
Según explicó Huang, la confianza en esta cifra no nace de una simple proyección financiera, sino de la posición que ocupa Nvidia dentro de prácticamente toda la cadena de valor de la inteligencia artificial. El ejecutivo aseguró que «todos los laboratorios pueden usarnos», refiriéndose a que compañías como Anthropic, OpenAI y Google recurren a sus chips, además de múltiples desarrollos de código abierto. Esa presencia transversal, dijo, le permite anticipar tendencias de demanda con una precisión poco habitual en el sector.
Huang también ejemplificó el salto de escala que ha experimentado el negocio al comparar los antiguos productos orientados a videojuegos con los actuales sistemas empresariales. Mientras que una tarjeta gráfica de consumo podía costar 399 dólares, hoy un solo sistema —que integra 36 procesadores Grace junto a 72 unidades gráficas Blackwell, conectadas mediante la tecnología NVLink— puede alcanzar un valor de 8,5 millones de dólares. Este tipo de configuraciones, señaló, está registrando un crecimiento mensual de ventas cercano al 27%.
Cifras que superan ampliamente las expectativas de Wall Street
La proyección no es nueva: fue adelantada el mes pasado, cuando la empresa reportó otro trimestre con ingresos récord. En esa oportunidad, la directora financiera Colette Kress sorprendió a los analistas al entregar una guía de resultados para dos años, algo inusual entre las grandes tecnológicas. De cumplirse, ese 70% de expansión llevaría los ingresos anuales de Nvidia desde aproximadamente 400.000 millones de dólares hasta un rango cercano a los 680.000 u 690.000 millones de dólares, superando en más de 100.000 millones de dólares las estimaciones que manejaba el mercado, que apuntaban a un alza de apenas 44%.
Huang ha insistido en que la demanda real de sus procesadores supera incluso el 100%, y que el límite actual no proviene de la falta de clientes, sino de restricciones de suministro, particularmente en componentes de memoria.
Las dudas sobre las inversiones cruzadas
Durante su intervención, Huang también respondió a las críticas sobre los llamados «acuerdos circulares», en los que Nvidia invierte en empresas que luego utilizan ese capital para comprar sus propios productos, una práctica que en el pasado afectó a proveedores de infraestructura de internet como Lucent Technologies. El ejecutivo defendió estas operaciones con humor, señalando que por cada dólar invertido, la compañía recibe cien de regreso en contratos reales de clientes, cifra que —según afirmó— ya supera los 100.000 millones de dólares en compromisos verificables.
Con todo, el propio Huang reconoció que buena parte del crecimiento actual de la inteligencia artificial proviene de startups que destinan gran parte de su capital recién levantado a pagar, precisamente, infraestructura como la de Nvidia, un factor que analistas siguen de cerca de cara a la sostenibilidad del ciclo en los próximos años.